En el madrileño barrio de Carabanchel, la Parroquia de San Vicente de Paúl fue erigida por el Patriarca-Obispo, Mons. Leopoldo Eijo Garay el 10 de Marzo de 1954. Inició su actividad pastoral el 5 de abril del mismo año, aunque no comenzó a funcionar plenamente hasta finales de verano de 1955. Su historia la vertebran los diez párrocos que la han presidido hasta hoy: Padres Veremundo Pardo (1955-1958), Victor Andueza (1958-1962), Luis García (1962-1967), Ricardo Rábanos (1967-1971), Primitivo Gonzalo (1971-1976), Federico García (1976-1982), Teófilo Ordóñez (1982-1991), Miguel Ángel Renes (1991-1996), Miguel Romón Vita (1996-2002) y P. Joaquín González (2002- ).
Diez son, también, los años que separan su origen de su división. En 1965, esta multitudinaria parroquia - 48.526 habitantes y 9.761 familias -, se dividió en cinco: San José Obrero, Virgen de las Gracias, Santa Luisa de Marillac, Santa Catalina Labouré y la de San Vicente de Paúl. Se formó, así, el actual arciprestazgo de San Vicente de Paúl. Alguien ha llamado a esta zona del sur de Madrid el “rincón vicenciano”. En el mes de marzo, este rincón se verá enriquecido con la inauguración de un centro para la tercera edad, dependiente del Ayuntamiento, y que llevará también el nombre de San Vicente de Paúl. La colonia, la iglesia, el colegio, la plaza, el campo de fútbol y, ahora, el centro de mayores, nos recuerdan a nuestro fundador. Un recuerdo que nos reta a ser memoria de sus convicciones y encarnación de su compromiso con los pobres.
Parroquia evangelizada y misionera
Nació esta parroquia con un particular y peculiar sello evangelizador y misionero, probado en varias misiones populares y en sus buenos frutos. En el ámbito de la Congregación de la Misión, en España y fuera de ella, ha sido “parroquia piloto” y un referente para muchos. Hoy queremos seguir avanzando en esa dirección y así lo afirmamos en el objetivo general del Proyecto parroquial: llegar a ser una comunidad evangelizada y evangelizadora; una comunidad que vive y anuncia el Evangelio de la esperanza a todos, creyentes y no creyentes, con obras y palabras, desde el carisma vicenciano y en comunión con la Diócesis de Madrid y la Iglesia Universal.
La tímida apuesta por las nuevas tecnologías evangelizadoras, en línea con el pensamiento de Pablo VI, quien profetizó que la Iglesia “se sentiría culpable ante Dios” si dejara de usar los medios de comunicación para la evangelización (E.N. 45), proporciona a la parroquia una nueva posibilidad pastoral. Ha creado su propia pagina web, a la que el lector de este artículo está invitado a visitar y así recibirá una visión más completa de lo que aquí estamos transmitiendo. La dirección de la página web es: www.terra.es/personal9/sanvicpaul
Parroquia con una apuesta
clara por lo social
El tema social se ha considerado prioritario. En 1966 se fundó el club de ancianos, uno de los primeros de Madrid, que atrajo la atención de la prensa y de la televisión. Destacamos la importante tarea social que ha desarrollado, y desarrolla, la guardería parroquial o, como hoy se llama, la Escuela Infantil San Vicente de Paúl. Hay matriculados 160 niños con edades comprendidas entre 0 y 5 años. Las Hijas de la Caridad, presentes en esta Escuela Infantil, y en su colegio de San Vicente, confirman el estilo vicenciano en este entorno madrileño.
Contamos con un numeroso voluntariado que colabora en los distintos proyectos caritativo-sociales: acogida de cáritas, ropero y dispensario de alimentos, apoyo al estudio, atención a los mayores, visitadoras de enfermos, colonias infantiles, campamentos de verano, grupo Ilusionaly... En estos momentos, la acción social se está dirigiendo prioritariamente a inmigrantes y a personas mayores. En esta barriada de San Vicente el notorio envejeciendo y la quiebra generacional “cristiana” se ven, sino paliados, si rejuvenecidos con los inmigrantes latinoamericanos y centroeuropeos. La presencia de los primeros se aprecia positivamente en las eucaristías dominicales, en los niños que bautizamos y en los que se están preparando para la primera comunión. Conscientes de esta realidad, desde el Proyecto de Pastoral nos hemos propuesto “acoger a los inmigrantes, respetando y valorando su cultura, y abriendo procesos de integración en la sociedad y en la parroquia”.
Parroquia participativa y corresponsable
La actual Comunidad reconoce y agradece el eficiente trabajo que nuestros predecesores han realizado con los laicos. Ello ha posibilitado llevar adelante una amplia tarea evangelizadora con un grupo numeroso de catequistas de infancia, de adolescentes, de jóvenes y de adultos. Del mismo modo, en el aspecto litúrgico y celebrativo disponemos de equipos organizados de monitores, lectores, cantores y ministros de la Eucaristía que animan las numerosas celebraciones de esta comunidad cristiana. Contamos en todas estas tareas con la valiosa colaboración de las comunidades de religiosas de la parroquia. Y junto a la mencionada dimensión caritativa se cubren otras actividades como la celebración de las populares fiestas en honor de San Vicente, o las procesiones de Semana Santa con el Cristo del Perdón y Nuestra Señora de los Dolores.
Parroquia Mariana y Vicenciana
Presente desde sus orígenes, la advocación de la Virgen de la Medalla Milagrosa ha arraigado en la devoción de los fieles. Así se aprecia en su novena anual, en el considerable número de capillas que acogen muchas familias del barrio y en la Asociación que lleva su nombre. Además de mariana es una parroquia donde se ha trabajado mucho y bien la dimensión vicenciana. El grupo más fuerte de colaboradores parroquiales pertenece a las Voluntarias de la Caridad (AIC). No falta una representación de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Lo cierto es que la parroquia respira un espíritu vicenciano y que se reconoce y valora mucho el trabajo de Padres y Hermanas.
A las puertas de su jubileo
A punto de cumplirse los 50 años de nuestra presencia en este barrio de Carabanchel, queremos preparar este jubileo de la Parroquia. Desde el Consejo de Pastoral hemos señalado como año de celebraciones del 27 de septiembre de 2004 al 27 de septiembre de 2005. Ya hemos comenzado a pensar cómo celebrar y convertir este acontecimiento en una plataforma de renovación e impulso evangelizador en estos inicios del siglo XXI.
“Alumbra la esperanza”
Esta es la invitación que nos ha hecho el Sínodo diocesano de Madrid y en el que estamos implicadas cerca de 150 personas en once grupos de reflexión. Con ilusión y con esperanza estamos viviendo el momento actual de esta comunidad vicenciana que quiere continuar en la historia la espléndida intuición de San Vicente de Paúl a favor de los pobres. Como él, también nosotros buscamos, rezamos y soñamos como acertar en la pastoral con los alejados y los no creyentes, inquietud sangrante en el corazón de la Iglesia... Si el amor es inventivo hasta el infinito, quizás nos falte convertirnos más al amor.
Y nada mejor para terminar nuestra reseña sobre esta parroquia de San Vicente que las palabras de Juan Pablo II al iniciar el tercer Milenio: “Ahora tenemos que mirar hacia delante, debemos remar mar adentro. Las experiencias vividas deben suscitar en nosotros un dinamismo nuevo, empujándonos a emplear el entusiasmo en iniciativas concretas... es mucho lo que nos espera y por eso tenemos que emprender un eficaz programa” (NMI 15).
LA COMUNIDAD-PARROQUIA DE “SAN VICENTE DE PAÚL”
Parroquia de
S. Vicente de Paúl
MEDIO SIGLO EN
CARABANCHEL