San Miguel (Málaga)
Si al llegar a Málaga pides el servicio de un taxi has de decirle: “A la calle San Vicente de Paúl” y si al bajarte te pregunta que por dónde se puede regresar al centro debes indicarle que lo haga por el Callejón de Santa Catalina. Dos calles con nombres de la familia vicenciana encuadran esta nuestra parroquia de San Miguel de Miramar enclavada en uno de los barrios residenciales de Málaga.
Lo primero que salta a la vista no es el edificio de la parroquia sino un complejo parroquial. Tanto es así que hay personas que estando ya dentro del parking nos preguntan por la parroquia de San Miguel. Hay cinco lugares bien diferenciados: la primitiva capilla de San Miguel, la iglesia nueva, los salones parroquiales, el parking y la residencia de la Comunidad .
La capilla de San Miguel
Cuando, en 1927, los PP. Paúles son llamados a Málaga para atender a Las Hijas de la Caridad y para el desarrollo de nuestros ministerios: Misiones Populares, Predicación y Confesión en la parroquias, se les ofrece esta capilla. Estando los Padres al frente, pasó por muchas vicisitudes. Se restauró en el 1935, fue saqueada y profanada en el 36 y se abrió al culto de nuevo en 1937. La capilla fue erigida en parroquia en 1942, siendo su primer párroco el P. José María Merino. La última reforma acaba de llevarse a cabo este año. Los que ya la conocían observarán unos cambios que saltan a la vista. En el exterior se ha cambiado el feo tejado de uralita por uno de teja, se han electrificado las campanas, la puerta de entrada, desvencijada y carcomida ha sido sustituida por una nueva. En el interior podrán ver nuevas vidrieras, piso nuevo, aire acondicionado. También se han retirado algunos de los muchos cuadros que la daban el aspecto de recargada. Todos estos cambios unidos a una iluminación, han convertido la capilla en un espacio que invita a la oración y al recogimiento. Es el lugar para la oración de la mañana, para la misa de los días ordinarios y también para las celebraciones poco numerosas.
Los salones parroquiales
El parking
La feligresía
Es numerosa. No es fácil calcular el número con exactitud. Acuden a las Eucaristía dominicales unas 1200 personas más o menos. Diariamente asisten a misa unas cien personas. No resulta fácil crear comunidad. El tipo de viviendas les invita ser muy independientes. Hay distancias. Todo esto, unido a la proliferación de ciertos grupos que reciben pastoreo desde fuera, dificultan no poco la tarea parroquial. Son poco participativos.
Esta es la viña que el Señor ha encomendado a los Padres Paúles. Tratamos de a cultivarla. Con nuestro trabajo diario queremos ir abriendo puertas por las que se cuele el Salvador.
COMUNIDAD DE LA PARROQUIA DE “SAN MIGUEL”