MISIONES AD GENTES

 

  

 Entre sueños y realidades

 

Sigo soñando con y sobre mis pasadas realidades vividas en la India (1939-2001).

Fue el día 18 de octubre de 2003, durante las primeras horas de la mañana... seguir durmiendo ... Es la víspera de la Beatificación de la tan reconocida como santa por un pueblo anejo a la fe cristiana: La India. Se habla y se oye a través de los medios de comunicación que el Gobierno de la India manifiesta preocupación por la presencia de Misioneros extranjeros en el país y promueve leyes para obstaculizar la presencia del Cristianismo en la India y por tanto la conversión de animistas e hindúes al cristianismo.

 

1.- La Madre Teresa.

La Madre Teresa de Calcuta era una monjita de la antigua Yugoslavia, que entró en la India como misionera-cristiana en tiempo del Imperio Británico, con el fin de dedicarse a la educación del pueblo, como miembro de una comunidad religiosa cristiana. Era por tanto extranjera y cristiana, educadora y portadora de un mensaje cristiano, no del beneplácito de la élite hindú, que después de la Independencia de la India promovería leyes perjudiciales a los intereses de tantos seguidores de la Madre Teresa.

El pueblo –la voz de Dios- (Vox populi, vox Dei) no se equivocó en sus juicios fácilmente. Ha sido este pueblo cristiano: – hindú y mahometano de la India, quien ha dado el apelativo de “Santa” a la Madre Teresa de Calcuta. Ya durante su vida mortal, muchos testigos de su vida y su abra, acudían a ella considerándola muy cerca de Dios y poderosa intercesora para remedio de sus necesidades personales, culminando en una serie de beneficios recibidos por su intercesión y juzgar por su interpretación de las circunstancias que les llevaron a gozar de dichos privilegios y beneficios

 

A raíz de su muerte es cuando se nota este movimiento espontáneo del pueblo indio: cristiano, musulmán e hindú presionando a las autoridades católicas por la proclamación solemne de la santidad de la Madre Teresa.

Hoy –19 de octubre de 2003- Día Universal de Misiones, el Papa Juan Pablo II proclamará, en virtud de su poder, como representante de Cristo y sucesor de Pedro y jefe Supremo de la Iglesia de Cristo proclamara solemnemente, que la madre Teresa de Calcuta practicó de un modo admirable las virtudes cristianas y es digna de ser venerada como Santa.

 

Y.. volví... a mis sueño

Me encontraba en un sueño profundo pasadas las 12 de la noche del día 18 al 19 de octubre de 2.003 cuando me sorprendió la Superiora de las Misioneras de la Caridad, rodeada de unas seis Hermanas, más, a pesar de encontrarme en Madrid, creí recibir dicha visita en mi habitación en Cuttack y hablamos del oficio que en 1972 hiciera como portavoz de una invitación, hecha por el Gobierno de Orissa a la Madre Teresa de Calcuta, para que sus Hijas se hicieran cargo de la Leprosería existente en la Ciudad de Cuttack ¿Tendrá algo que ver este pequeño servicio hecho hace 32 años, con la Beatificación de la Teresa, que tiene lugar al día siguiente a mi sueño?

Se ha hablado mucho estos días de la Beatificación de la Madre Teresa, y por lo que a mí toca, es verdad haber mencionado mi conocimiento de la Madre Teresa y mi entrevista con ella aquel venturoso día 02.01.1974 en su Casa General de Calcuta, para entregarla la invitación del Gobierno de Orissa, para hacer una fundación –la primera en Orissa- encargándolas de la administración de la leprosería establecida en Cuttack que con el tiempo se llamará Gandhipolly y Neherupolly.

 

¿Cómo fue eso?

 Desde mi primer destino como Párroco de la Catedral de Cuttack, al enterarme de la existencia de una leprosería, comencé a visitar a los numerosos afectados de lepra y decidí hacerme miembro vitalicio de la Sociedad Anti-lepra de la India, lo que me daba derecho a asistir a las reuniones convocadas por el representante del Director del Departamento de Sanidad del Gobierno Provincial, que generalmente era el Jefe de Hacienda del Distrito de Cuttack.

Se recibían muchas quejas de los pacientes, acusando a los oficiales de la leprosería de malversación de fondos. En cierta ocasión, a finales de 1973, me preguntó confidencialmente el Director-Presidente de la rama provincial de la Asociación Nacional Anti-lepra, si le podría sugerir algún medio de reprimir esa malversación de fondos a favor de los pacientes de la enfermedad de Hanson. No dudé ni un momento. Lo tenía muy pensado aunque no había dicho nada durante la discusión: “Invite Vd. como Presidente de la Asociación y con licencia del Gobierno de Orissa a la Madre Teresa y yo trataré, como Vicario Capitular de la Diócesis Vacante de Cuttack a convencerla, para que acepte dicha invitación”.

Dicho y hecho, al día siguiente me llamó a mi oficina y me entrego dicha invitación firmada por el Ministro de Sanidad del Estado de Orissa, que yo recibí como el mejor regalo de Reyes, y transmití a la Madre Teresa de Calcuta en la fecha mencionada, como lo demuestra la foto superior.

Sonaban las 4 de la mañana del 19.9.2003. Fuera del sueño, aunque aún soñoliento, vinieron a mi imaginación y memoria mi proximidad apostólica con otras mujeres maravillosas de la India, Fundadoras como la Madre Teresa de Calcuta, con quienes colaboré activamente en actividades apostólicas caritativo-educacionales.

 

2.- La Madre Anastasia, procedente de Kerala, y miembro de la Congregación de Hermanas de Cruz (fundación belga). Fue invitada personalmente para ser Directora de aquellos primeros jóvenes de tribu, reclutados por el P. Harrison, S. J. Una vez consolidada la nueva Congregación Religiosa fundada en Ranchi, la Madre Anastasia presentó a las autoridades eclesiásticas competentes su deseo de cambiar de vocación o camino del Señor para dejar de ser miembro de la Congregación extranjera de las Hermanas de la Cruz, y en otra nacida en la India, que se llamaría “Siervas de Maria”m con la modalidad en el “hábito” que es el “saree” el habitual vestido de la mujer india.

Participé en el servicio educativo de los miembros de esta nueva Congregación con retiros y ejercicios, ejerciendo el oficio de representante de su Superior Eclesiástico, como tutor y guardián de cuantas Hermanas de dicha pasaron por el Colegio Universitario de Cuttack, atendiendo a sus necesidades económicas durante los cursos.

La madre Anastasia, S.M. y la Madre Teresa de Calcuta, india por adopción, ambas extranjeras, ambas fundadoras de Congregaciones locales indias, aceptaron una nueva clase de habito.

 

Llegada de las Misioneras de la Caridad a Orissa.

La Madre Teresa aceptó la invitación, en el mismo momento de presentarle el deseo del Gobierno de Orissa, pero sin señalar fecha fija, dado el número de peticiones que le llegaban de obispos e instituciones gubernamentales. Llegaron poco más tarde, cuando el Sr. Arzobispo de Cuttack había tomado posesión de la Sede vacante de Cuttack y yo me encontraba en España de vacaciones.

Se establecieron en Bubhaneswar, nueva Capital del Estado de Orissa y la ciudad entera, empezando por el Gobierno Provincial las recibieron con los brazos abiertos. Por razones, para mi desconocidas, no se hicieron cargo de la leprosería existente en la ciudad de Cuttack, para lo que las había invitado el Gobierno de Orissa, ni de la leprosería para enfermas dadas de alta, sin posibilidad de poder ser recogidas por sus parientes, ni de ser admitidas en la Leprosería, viéndose obligadas a formar dos comunidades llamadas Gandhipolly y Neherupolly, dos colonias completamente abandonadas y por las que, con algunos amigos realmente filántropos, - Dr. Radahanath Rath- veníamos pensando buscar una solución a sus grandes problemas y para cuya ayuda queríamos traer a las Fundación de la Madre Teresa.

El Gobierno Provincial, fiel a su invitación y por medio de la intervención personal del Sr. Gobernador del Estado y del Sr. Arzobispo Henry D´Souza de Bubhaneswar Cuttack.

Las Misioneras de la Caridad se establecieron en el centro de la ciudad de Bhubaneswar, junto al Palacio Episcopal y la Catedral, atendiendo a otra leprosería en un pueblo o colonia a 20 kilómetros  de distancia. Hoy las Misioneras de la Caridad tienen su residencia dentro de la leprosería, atendida espiritualmente desde Bubhaneswar.

 

3.- La tercera mujer admirable y de la misma talla de las dos anteriores es Sor Catalina Siquier, H.C. (Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl)

Por aquel entones –1972-1974- traté de convencer a Sor Catalina Siquier, mallorquina, Visitadora de las Hijas de la Caridad, de la necesidad de una institución de Caridad en la ciudad de Cuttack, con una población de leprosos impresionante. El único medio de subsistencia de este colectivo era la mendicidad, que al mismo tiempo era un riesgo público.

En 1973 quedo abierta la Casa Caridad –Doya Ashram, cuya historia no viene a cuento si no fuera por el hecho de que pude servir de puente para ayudar a los Leprosas de ...

La Comunidad de Doya Ashram bajo la dirección de su Superiora, Sor Catalina Siquier, asumió la responsabilidad de visitar, ayudar y socorrer a los Leprosos de Gandhipolly y Neherupolly hasta conseguir permiso para establecerse en medio de los dos barrios, con una residencia para hijas de familias con el síndrome de Hanson, que atienden a la escuela pública, como cualquiera hija de vecino. Obra maravillosa que llena mis aspiraciones a favor de los Leprosos de Cuttack.

La leprosería original en cuestión está atendida por personal contratado por el Gobierno de Orissa, con las mismas dificultades que en 1974.

Permítaseme añadir una palabra. En 1974 con motivo de la elección del primer obispo indio se crearon serios problemas  entre el clero local y el de Kerala y los cristianos de Orissa. Fueron estas santas mujeres llamadas a mediar en la reconciliación del clero de Orissa y el de Kerala a la tenida en Berhampore el 14.01.1975 con la aceptación de los términos de paz propuestos por la Madre Teresa  de Calcuta, M. C. y Sor Catalina Siquier H, C. consiguiendo la firma de todos los presentes y dando lugar a una nueva era de concordia y paz.

                                                        

                                               Vicente Urbaneja, C.M.

 

 

 

 

DIARIO DEL P. VALERIANO GÜEMES, C.M.

 Los primeros Misioneros destinados a la Misión de Cuttack, fueron los Padres José María Fernández, R. Ferrer, V. Güemes y V. Coello.

Salieron de Madrid el 20 de Diciembre de 1921.Los Sres. Fernández, Güemes y Coello llegaron a Surada el 12 de enero de 1922,y el Sr. Ferrer fue a Cuttack a perfeccionarse en inglés. Hacia el 14 de febrero el Sr. Fernández subió por primera vez a Digui. Durante la Semana Santa de este mismo año, el Sr. Fernández y Güemes permanecieron en Dantolingui, donde predicaron por primera vez; o sea tres meses después de comenzar el aprendizaje del oriya. En el mes de mayo, el Sr. Fernández acompañando al P. Cirilo, fue por primera vez a Kattinga y a finales de mayo se trasladó a Khurda Road, de cuya estación misional se había hecho cargo el Sr. Ferrer el día 15 de Mayo.

El día 31 de mayo, tuvo lugar en la Capilla de Puri, la entronización de la Estatua de la Virgen Milagrosa. Fueron desde Cuttack algunas Religiosas y niñas. Para celebrar juntamente la fiesta de San Vicente en Khurda Road, fue el Sr. Güemes de Surada y el Sr. Coello de Cuttack. Allí residían los Sres. Fernández y Ferrer. 

Origen y desarrollo de la Diócesis de Cuttack

 Fue el 17 de agosto de 1921.El entonces Visitador de los Padres Paúles de la Provincia de Madrid, Muy Rev. P. Joaquín Atienza, de paso por Limpias, me invitó a entrar en su habitación.

-"Sin duda ha oído Vd. ya, P. Güemes, me dijo, que Roma ha confiado hace pocos meses a nuestra Provincia una Misión entre infieles, nada menos que en la India o Indostán. El Consejo Provincial ha elegido cuatro misioneros, que formarán la primera expedición. Uno de ellos es Vd. Los otros los Sres. José María Fernández, Ferrer Ramón y Coello Manuel.

- ¿Tiene alguna razón poderosa para no formar parte de la primera expedición que deberá salir de España dentro de este mismo año 1921?.

‑ Razón poderosa en contra, no tengo que alegar.

‑ ¿De modo que Vd acepta?

‑ Repito la oferta.

 Exactamente, tres meses más tarde, el 17 de noviembre fueron llamados urgentemente a Madrid los Sres. Ramón Ferrer y Valeriano Güemes, que formaban parte de las 4 binas de misioneros, que estaban misionando la Diócesis de Ávila. Los Sres. Fernández y Coello se hallaban ya en Hortaleza, dedicados al aprendizaje de la lengua inglesa.

 Partimos de Madrid el día 27 ó 28 a Barcelona, París y Marsella, donde embarcamos el 6 de diciembre, rumbo a Colombo. Nuestro guía era uno de los misioneros de la Diócesis de Vicegapatam, que recuperada y rejuvenecida su quebrantada salud, volvía de nuevo al campo de operaciones de dicha Diócesis. Precisamente parte del territorio elegido por Roma para los nuevos expedicionarios, estaba bajo la jurisdicción de la Diócesis de Vicegapatam.

El 24 de Diciembre desembarcamos en Colombo, donde celebramos la Noche Buena y el día de Navidad. Al anochecer del día 25 de nuevo al tren, que en doce horas nos junto al buque que atraviesa el Estrecho Palk,  y que en dos horas nos trasladó a las costas de la India. Serían las 9.30 de la mañana del día 26,cuando pisamos por primera vez suelo de la India. Poco después salía el tren que nos dejó en 21 horas en Madrás.

Al atardecer del día 27 entramos de nuevo en el tren.16 horas más y llegábamos en Vicegapatám. Eran aproximadamente las 12 del día 28.El 9 de enero de 1922 partimos de Vicegapatám para Berhampore, llegando en la madrugada del 10 a la "tierra prometida". El día 11 salimos de Berhampore; para Cuttack el Sr. Ferrer y los otros tres para Surada.

‑¿Que vimos en la Misión?.

‑"Cuatro eran los misioneros que aún trabajaban dentro del territorio de la Misión ‑hoy Diócesis‑ de Cuttack. El que residía en Khurda Road, estaba encargado al mismo tiempo de Puri, Berhampore y subestaciones. Otro de ellos residía en Cuttack, y los dos restantes tenían su residencia en Surada, desde donde tres o cuatro veces al año, visitaban las huérfanas y decadentes estaciones misionales de Digui y Kattinga. También cuidaban de la escuela y Orfanatorio de Surada y de la Colonia de Dantolingui."

El P. Fernández se trasladó a Khurda Road, quedando en Surada solamente el P. Güemes, con los dos misioneros antes aludidos, de quienes tenía que recibir el entrenamiento necesario, para reemplazarlos más tarde en el complicado manejo de casas, escuelas y fincas de las tres Estaciones anteriormente dichas.

‑"Una de las cosas buenas que había en Surada a nuestra llegada, era la escuela para la formación de los maestros y catequistas, que comenzó ese mismo año a dar los primeros frutos. Había también allí un orfanatorio de niñas, confiado a cuatro religiosas de S. José de Annecy. En las estaciones de Surada, Kattinga y Digui había una docena de Escuelas Elementales. Los maestros y catequistas eran unos 18". Cuttack tenía y tiene desde 1880 un Convento de Religiosas de S. José de Annecy, con un orfanatorio y una escuela para niñas anglo‑indias, así como un internado o pensionado, para niñas de la misma posición, que se educaban en la dicha escuela.

Edificios y otras posesiones inmuebles. Desde 1850,en que llegaron a Berhampore por primera vez los misioneros de San Francisco de Sales, hasta el año 1923,‑en se retiraron definitivamente de Surada los dos únicos misioneros se quedaban, al asumir nosotros el manejo y dirección de toda la Misión‑,ellos habían ido levantando varios edificios que además de sólidos, algunos de ellos eran elegantes y espaciosos. Estos eran los principales: la hermosa Iglesia de Surada inaugurada en 1918 y las Iglesias de Berhampore y Cuttack;10 en total.

En fincas rústicas, cuyos frutos se gastaban y gastan en el mantenimiento de ambos orfanatorios de Surada, nos legaron varios cientos de acres de tierra en las proximidades de Surada. Hoy siguen siendo una buena ayuda, para sostener el crecido número de niños y niñas que la Misión alimenta y educa en este lugar. Las Estaciones de Kattinga y Digui también tenían anejas algunas fincas rústicas.

¿Que encontraron)

¿Comunidades Cristianas? Si fue considerable el legado que recibimos de nuestros predecesores en bienes inmuebles, no lo fue tanto el de cristianos y cristiandades, a pesar de las altas cifras que contenían las estadísticas, máxime de las estaciones y subestaciones de Surada, Digui y Kattinga. Según las estadísticas, el total de neófitos y catecúmenos se aproximaba a los 4.000 (cuatro mil),en las tres Estaciones antes mencionadas. Cuando llegó la hora de preparar las estadísticas de 1923‑24,vimos con gran asombro, que apenas llegaban a 600 donde las estadísticas decían: ¡4.000! De estos, la mitad al menos, figuraban como catecúmenos, que si alguna vez pudieron ser considerados como tales, no al eran presente.

Dos terceras partes de los bautizados vivían alejados, no solo de los Sacramentos, sino de la Iglesia. Eran gentes poco instruidas. Carecían de pastores y zagales, ‑misioneros y catequistas‑. De estos últimos aun quedaban docena y media. Por su poca instrucción religiosa más que catequistas, podían ser simplemente maestros.

Aunque el estado moral‑religioso de la Misión, al hacernos nosotros cargo de la misma, estaba en situación decadente y lastimosa, es preciso confesar, que hubo entre nuestros predecesores misioneros verdaderamente apostólicos, y tan héroes, que a mi juicio no los tenemos al presente. Hace 32 años que murió en el mar el venerable J. M. Descombes. Su nombre es recordado con admiración en todos los lugares por donde pasó, que fueron muchísimos. Paréceme que hubo momentos de grandes esperanzas y de un brillante porvenir inmediato; fue un poco antes de estallar la gran guerra de 1914 y hacia los años 1918‑19. La guerra primero y la muerte después, eliminaron del campo de operaciones a no pocos misioneros jóvenes y valientes.

No fue la escasez de recursos económicos sino de personal, ‑misioneros y buenos catequistas‑, lo que obstaculizó primero el progreso y destrozó después rápidamente las cristiandades de Surada, Digui y Kattinga.

Aunque en Diciembre de 1923 pasó a nuestras manos todo el territorio que abarca la hoy llamada Diócesis de Cuttack, no quedamos totalmente desmembrados e independientes del Obispo de Vicegapatám, pues él siguió siendo nuestro Ordinario hasta 1927.

 Y... ¿El Superior de la Misión?. "Fue el Rvdo. Sr. José María Fernández..."

Le sustituyó el Rev. P. Valeriano Güemes quién al año siguiente, 1928, fue nombrado por Roma Administrador Apostólico de la Misión independiente de Cuttack y en Julio de 1929, primer Superior Eclesiástico. En este periodo de 1927 a 1932 fue el lento progreso de la Misión.

En 1932, el entonces Rvdo. P. Florencio Sanz reemplazó al P. Güemes en los cargos de Superior de Surada y Vicevisitador de la Viceprovincia. El 25 de enero de 1933 pasó a ser el Segundo Superior Eclesiástico de la Misión y en 1938 el Primer Obispo de la Diócesis de Cuttack.

 Misión de Cuttack.

La hoy Independiente Misión de Cuttack, está situada en el Golfo de Bengala; el area de esta misión es aproximadamente de unas 20.000 millas cuadradas. Parte de la Misión por lo tanto está bajo la Presidencia de Madrás y casi toda ella se encuentra en la Provincia de Orissa.

Se ha calculado que su población es de unos 4.000.000, de los que solo 3.282 son Católicos. El principal núcleo de población está formado por los urias, después los panos y los khondos.

Debido a la escasez de Misioneros el Venerable Obispo Mons. Clerk, recurrió 1920 a Roma en busca de ayuda. Y Roma pidió a los Padres Paúles de la Provincia de Madrid enviara misioneros a trabajar a la Diócesis de Vicegapatám. Los 4 primeros Misioneros llegaron el día 28 de Diciembre, situándose en el campo de su trabajo, el día 10 de Enero de 1922.  Sin embargo fue solamente el 28 de noviembre de 1928,cuando el Rev. P. Valeriano Güemes, tomó la responsabilidad plena, al ser nombrado Administrador Apostólico de la Misión Independiente de Cuttack, al convertirse en Julio de 1929 en el Primer Superior Eclesiástico. Desde el 25 de enero de 1933 el Superior Eclesiástico sería el Muy Rev. P. Florencio Sanz C.M

La Misión lleva el sobrenombre de Cuttack porque así se llama la Ciudad más importante del territorio de la Misión.

La Historia de la Misión de Vicegapatám ofrece pruebas abundantes, de la heroicidad de los misioneros que trabajaron en el actual territorio de la hoy Misión de Cuttack. Lo insoluble fue el problema de los Misioneros.

Situación actual de la Misión.

 A finales de 1923,cuando dejaron Ganjam los últimos Padres de la Diócesis de Vicegapatám, se encontraban aquí y allá, especialmente a lo largo de los límites del Ganjam, restos de días gloriosos que quedaban lejos. Por eso el primer trabajo a emprender, era alimentar espiritualmente Comunidades lánguidas y agónicas, por no decir muertas, con visitas frecuentes; dándoles mejores catequistas y maestros que los antiguos. Esto último se pudo llevar fácilmente a cabo por los Padres Paúles, gracias a los buenos proyectos emprendidos por los Misioneros de Vicegapatam, al llevar un buen número de muchachos de la Montaña a la Misión de Surada para ser allí preparados. Más tarde muchos de ellos han sido enviados para perfeccionar sus estudios a las "Teacher's Goverment Training Schools".Hoy después de diez años, los resultados visibles no son, sin embargo, tan notorios, pues el crecimiento tanto cuantitativo como el cualitativo, al menos un 50% de los cristianos registrados en este año 1933,se han convertido después de 1924.

 Aunque los progresos de la Misión de Cuttack no sean tan espectaculares como los de otras Misiones de la India, ha existido crecimiento en el número de las escuelas de la Misión en un 45%,y el de catequistas y maestros. En el año 1923 eran unos 20 y llegaban a 57 en el año 1933.Hay que recordar la reapertura de dos antiguos centros misionales y la apertura de otros dos nuevos Centros. Unos y otros con uno o dos sacerdotes de plantilla. A esto hay que añadir las visitas a no menos de 15 nuevos pueblos, la apertura del Catecumenado para jóvenes, adosado al Orfanatorio de Niñas de Surada, y la reapertura del un Internado para muchachos khondos, cerrado entre los años 1912 y 1914, etc. sin citar el aumento de misioneros de 4 a 16. Todo esto es una prueba de que la Misión avanza, aunque no de una manera tan rápida como sería de desear. En ciertas zonas de la Montaña del Ganjam, se ha creado una atmósfera cristiana, a pesar de la enemistad disuasoria de sectores no cristianos. Se espera ver pronto una expansión del Reino de Jesús en esta retrasada Misión de Cuttack, si no fallan los medios para contar con una legión de catequistas.

Otros colaboradores.

 La Misión cuenta con otros colaboradores, en las Hermanas de San José de Annecy, que tienen su casa Provincial en Waltair, cerca de Vicegapatam. Tres o cuatro de ellas han estado encargadas del Orfanatorio de niñas de Surada, Distrito de Ganjam, abierto a raíz de aquellos años de hambre rabiosa, 1866‑67. Otras seis o siete Hermanas han estado al frente del Orfanatorio y del English Middle School para niñas Anglo‑Indias en Cuttack. Admiten así mismo niñas internas, que van a las clases, de las que un buen número de estas alumnas permanentes, son hijas de oficiales residentes en Cuttack. Más tarde, estas Hermanas han sido llamadas por el Gobierno de Bihar y Orissa para encargarse del Hospital General de Cuttack.

Surada, que está en el Distrito del Ganjam, a una 50 millas de la Capital Berhampore y al pie de la Región Montañosa, siempre ha sido considerada como el Centro de la Misión en el Ganjam. Surada que vio partir a muchos misioneros para la montaña, también los ha visto regresar, más de la mitad, difuntos, para recibirles en su cementerio.

Otros dos Centros de Misión, con cierta importancia en la región montañosa, son Kattinga y Digui. Esta última tiene un internado para niños aborígenes khondos. Hay otros centros en la Zona de la Montaña con residencia de misioneros, pero aún viven su infancia, aunque parece que desean sentirse pronto mayores de edad. ¡Que lo vean nuestros ojos antes de dos años!

Surada en el punto de mira.

Los primeros Padres de San Francisco de Sales, llegaron a la India el 8 de Septiembre de 1845. Cuando estaban preparados para salir de Pondicherry, habían desembarcado, hacia Vicegapatám. Se encontraron con el Rev. P. Joseph Xavier D'Attaide, último Teatino, que había estado desde hacía mucho al frente de Vizag. A Cuttack llegaron a lo largo de la costa.

La Primera visita al Distrito del Ganjam fue en 1850.La hicieron los Padres Tissot y F. M Sermet, que desde Surada exploraron los montes de los aborígenes khondos. No se sabe exactamente si tomaron el camino de Docorobadi o el de Dasingbadi. Regresaban para dar un informe entusiasta de su excursión, cuando murió en Ganjam el P. Sermet, después de tener cuidado del Padre Tissot, que también se encontraba muy grave. Se conserva el probablemente último informe que escribió el P. Sermet a Mons. Neyret: "He administrado los últimos Sacramentos al Padre Tissot. ¡Tiene solamente dos o tres horas más de vida!". El Padre Tissot, llevado en una camilla al cementerio, bendijo la tumba del P. Sermet. Era el día 12.09.1850.

 1852 y una segunda expedición. El Padre Duppont con los Padres Richard, Guillermín y Seigneur como colaboradores, recibieron órdenes de abrir un centro misional cerca de Berhampore. El Padre Duppont se quedó cerca de Ganjam, lugar de pescadores, porque el tiempo no le parecía favorable. Más tarde, acompañado por el P. Richard partió para Surada, donde quiso pernoctar en un cobertizo abierto y destinado a reuniones públicas. No se les permitió, por lo que se fueron a la otra parte río y se acomodaron debajo de un árbol, junto al pueblo de Motacalo. Después de un breve descanso, el P. Duppont intentó acercarse al pueblo, pero uno de los que le acompañaban le dijo:

‑"No se acerque porque esas gentes viven del robo, todos son ladrones y homicidas. Si pone su pie en el pueblo está perdido".

‑Veamos, respondió el Padre Duppont, y se fue.

 A las afueras del pueblo encontró un anciano, que enseguida comenzó a quejarse de su mala suerte. El P. Duppont le dijo:

‑Aquí abajo no podemos ser felices... Debemos luchar por una vida más feliz sirviendo a Dios..

Pronto otras muchas personas se unieron al anciano, porque el les dijo que todo lo dicho por el Padre era correcto. ¿Pero quién se lo enseñaría a ellos?.El Padre les prometió que se lo enseñaría el mismo, si le escuchaban. Y ellos le aseguraron que se acercarían por la tarde. Aquella tarde y después se les acercó mucha gente, de forma que en menos de seis meses, se habían hecho cristianos unos 184.

 Este éxito inesperado, les obligó a cambiar el plan de establecerse cerca de Ganjam. Mandaron hacer allí una pequeña choza con bambúes para decir misa y guardar su equipaje. Acostumbraban a dormir sobre la arena, cubriendo su cabeza con el paraguas para librarse del rocío. Algunos solían vigilar cerca, esperando a los animales salvajes. Cuando llegaron las lluvias la choza se deshizo. Por dormir junto al río, el P. Richard cogió una especie de reumatismo en las piernas, que arrastraría ya toda la vida.

 Al comenzar las lluvias Mons. Neyret les llamó a Berhampore. Mas tarde regresarían a Surada, donde construyeron una capilla y una casa de ladrillos. Ellos mismos trabajaban con los obreros.

 Por aquel tiempo, la India ocupó a muchos hombres y mujeres –“coolies”‑ para trabajar en otras colonias o países. Para las levas del personal se solían valer del engaño y hasta de la borrachera. De ellos muchos murieron en los viajes o en sus trabajos. Los enemigos comenzaron a decir que los Misioneros, eran agentes de las compañías reclutadores. Los efectos de tales calumnias se palparon muy pronto en las conversiones, al menos por algún tiempo.

Otra costumbre iba a colocar en el punto de mira a los Misioneros: el entierro de los muertos. Hasta ahora los "Panos" quemaban a sus muertos, aunque consideraban que sepultarlos era más honroso; por lo que no consentían en enterrar a sus muertos. Murió un hombre y sus familiares dispusieron todo para quemar el cadáver. El P. Dupont se opuso; finalmente el Misionero convenció a los familiares y el muerto fue enterrado. Nadie se ofreció sin embargo a abrir la fosa, ni a llevar el cuerpo, ni a ponerlo en ella. Al final abrieron una fosa de solo dos pies de profundidad. Colocaron el cadáver en la fosa y lo taparon. A la noche siguiente las hienas y los chacales lo sacaron. Esto fue una mala experiencia. Los Misioneros tuvieron que luchar siempre contra la incineración. Parecía que los malos espíritus querían atemorizar a los nuevos conversos, tomando posesión de algunos de ellos, especialmente mujeres. El Misionero solía hacer uso del agua bendita. Cuando la paciente, a veces se trataba únicamente de un ataque de histeria, no curaba inmediatamente, la gente decía: "esta vez el demonio ha sido más poderoso".

 Kusipanka.

 El P. Richard fue llamado a Berhampore y durante su permanencia en este lugar, los Padres Guillermín y Segnieur con el Hº Piccot Jean Rirve fueron enviados a Surada con la encomienda de abrir lo antes posible una misión entre los khondos. Los Misioneros se prepararon enseguida y tomando guías y criados, algunos de ellos conversos de Motacalo, e pusieron en camino hacia Daringbadi.

Los guías engañaron a los Misioneros, llevándoles a Kusipanka, porque tenían intereses en el lugar. Algunos de esos guías se adelantaron para decir a las gentes que venían unas personas importantes. El Jefe del pueblo acompañado de algunos hombres salió al encuentro de los Misioneros, ofreciéndoles un ramo de bananas, arrodillándose a sus pies, hasta que los Misioneros les mandaron levantarse. Los Misioneros fueron llevados bajo un árbol, cerca del riachuelo. Era el día 25 de marzo, día de la Encarnación.

Este recibimiento les hizo cambiar la idea de establecerse en Daringbadi. Enseguida pensaron levantar allí una casa pobre y una capilla en el lugar ofrecido por el "jefe" del pueblo. Los Padres Guillermín y Seigneur tomaron algunas ramas, cortaron madera que arrastraron los khondos del bosque y enseguida levantaron unas chozas.

Las conversiones no fueron tan rápidas como en Motacalo por la mentalidad e ignorancia de los Khondos...También les levantaron al poco tiempo grandes calumnias... Las ambiciones de los khondos eran reencarnarse después de esta vida en un tigre, para no temer ni a hombres ni a animales... El Hº Piccot mató un tigre. Algunas familias tenían la creencia, que un tío suyo se había reencarnado en el tigre que el Hermano había matado. La familia se quejaba angustiada diciendo: "tu has matado a mi tío". Además los Misioneros fueron sorprendidos por la malaria. Primero el P.  Seigneur, después el P. Guillermín, por último el P. Dupont. Todos cayeron enfermos al mismo tiempo.... Sus criados por otra parte se habían ido a Berhampore para conseguir algunas provisiones. Los khondos vieron en todo esto, el castigo de los dioses, y lejos de ayudarles, comenzaron a tener miedo de acercarse a ellos. Solamente se autorizó a un hombre que les llevara agua, que por cierto, se negó a hervirla.

 El P. Richard, que se encontraba en Berhampore, al oir esto marchó en su ayuda. Cuando llegó ya se encontraban mejor, por lo que de nuevo regresó a Berhampore. Días después, les sobrevino un nuevo ataque de malaria y el P. Seigneur fue llevado a Surada por "coolies" (obreros) y el P. Guillermín hubo de seguirle. Enterado Mons. Neyret, les mandó que fueran a reponerse a Berhampore. Los misioneros recibieron buen tratamiento y pronto se encontraron bien. Pensaron regresar de nuevo a Surada y Kusiponka, pero solamente por rotación. Cuando uno caía enfermo otro iba a ocupar el lugar del enfermo. Kusipanka no era el lugar apropiado, para constituirse en cabeza de Misión. El ambiente que se respiraba entre los khondos no era bueno, cuando la viruela hizo su aparición. La consideraban un castigo de los dioses. En Motacalo seguían las conversiones.

 Todo esto sucedía cuatro meses después de haber llegado a Kusiponka y hasta el presente nadie había mostrado interés por hacerse cristiano. Aún así el P. Duppont, antes de salir luchó por hacer conversiones. Algunos se ofrecieron para ser instruidos y bautizados. Permaneció unos días más y bautizó a 213 personas.

El P. Duppont regresó a Surada el día 5 de agosto. Para esas fechas los ríos habían crecido. No pudiendo llegar a Pipalponka se quedó en Gallelbadi. Sus guías tenían familiares en Gallelbadi a los que hablaron de la religión. El P. Duppont les instruyó durante unos días y bautizó a 60.Al año siguiente se construyó una capilla en Gallelbadi. Los cristianos llegaron a 80.Años más tarde el P. Descombes trabajó en Gallelbadi pero los khondos nunca le escucharon.

Hubo días en que se pensó en las conversiones hasta de las gentes de casta de Surada. El ejemplo del P. Nobile, les animó a imitarle. Los Misioneros se dedicaron a estudiar las costumbres de la clase alta...Caminaban descalzos o con sandalias de madera. No comían ningún tipo de carne. Su cocinero tenía que ser un brahmán. Hacían las abluciones matinales. Caían en impureza legal al ser tocados por las gentes de clases bajas. Es más, no tenían ningún trato con los Cristianos descastados. Usaban una especie de turbante y una sotana de color canela. Enseguida el P. Perisin les proporcionó un cocinero brahmán. Pronto se les acercaron los brahmanes de Surada y de algunos otros lugares para discutir, y especialmente con el P. Guillermín que vivía en una choza a parte. Este Misionero tuvo una relación especial con un poeta brahmán, experto en los sutras. Más tarde el P. Seigneur se dedicaría a componer en verso un catecismo de las verdades católicas, en el que colaboró el mencionado poeta. Parece que la obra poéticamente hablando era hasta buena. Los brahmanes que le visitaban, gustaban de discutir puntos filosóficos de la religión, no los religiosos, por lo que los frutos fueron nulos. Como los brahmanes acostumbraban a terminar las discusiones con la lectura de algún pasaje en sánscrito, que era la suprema y última autoridad, el P. Seigneur se dedicó a aprender el sánscrito. El P. Seigneur atribuyó el fracaso a que los misioneros no vivieron una vida más austera.

El "affaire" del mencionado cocinero brahmán.

Los Padres pensaron que el cocinero era un verdadero brahmán. Pero un día fue sorprendido cocinando carne: cordero. Se le amonestó y prometió nunca más comer carne, cosa que no cumplió, pues lo hacía ocultamente. Cuando fue sorprendido de nuevo les dijo que eran inútiles todos los esfuerzos, que hicieran para conseguir las clases altas, porque era indispensable nacer en la casta para ser gente de casta. A mi no me preocupa que digan lo que quieran desde que me he hecho cristiano. Los Misioneros comprendieron que el cocinero tenía razón. Los tiempos del Padre Nobile habían cambiado. Muchas gentes en Surada consideraban el comportamiento de los Misioneros, un juego para inducirles a comer carne y descastarles.

 Después de varios años, tuvieron media docena de conversiones aparentes. Los hombres no arrastraron ni a sus mujeres ni a sus hijos, porque lo único que buscaban eran algunos beneficios materiales. Todos los de casta dejaron a los Misioneros sin previo aviso, y hasta el poeta brahmán, para hacerse sacerdote del templo. El único brahmán fiel que les quedó fue el cocinero, su mujer y sus dos hijos. Meses más tarde, los parias de Motacalo perseguidos por sus jefes, estuvieron en peligro de volver a engrosar el hinduismo. Los mismos panos, amenazaron con no ir a misa los domingos, si no se les daba algo.

Muchos no vienen, por no habérseles dado algo el domingo, escribió el P. Duppont.

Algunos decían, que los Misioneros habían recibido mucho dinero para dárselo a los conversos y por tanto les pertenecía. Esta fue la causa del revuelo contra los misioneros. En este ambiente la Congregación de Kusipanka se encontraba en mala situación por que el Padre no podía estar entre ellos. Los misioneros se sintieron completamente desesperanzados y escribieron a su Obispo pidiéndole, les enviara a cualquier lugar ya que su fracaso era rotundo. Mons. Neyret, envió al P. Tissot para que investigara y le informara. El informe corroboró lo que los Misioneros habían escrito y el Vicario Apostólico decidió que quedara un sacerdote en Surada. Eran los años 1859,1860.

Mons Neyret visitó por aquel entonces Surada a su regreso de Cuttack. Cumplió lo determinado, llevando consigo al P. Seigneur a Vizag a donde iría también a fines de ese año el P. Duppont. En Surada quedó el P. Guillermín.

 El orfanatorio de Surada.

Nace con el hambre de los años 1866‑67. En Cuttack y Berhampore muchísimos murieron de inanición, especialmente niños. El P. Persín que tenía a su cargo de Cuttack‑Berhampore, iba de un sitio para otro bautizando niños en "artículo mortis". A veces, y cuando los padres agonizantes lo permitían, los llevaba a Berhampore.

 En Berhampore levantó una choza para ellos, confiándoselos a algunas mujeres. El P. Guillermín llegó de Surada para ayudar al Padre Persín. En Berhampore murieron mas de 300. Los supervivientes fueron trasladados a Surada. En los comienzos el P. Duppont y el P. Guillermín cuidaron de los huérfanos. A finales de 1868 o 1869, llegaron las Hermanas de Waltair para hacerse cargo de ellos. La Misión se dió cuenta enseguida, que carecía de recursos para esta obra. Se llegaron a hacer algunas suscripciones. Se escribió mucho sobre los efectos del hambre en Inglaterra y en América. El Gobierno recibió grandes sumas para aliviar los efectos. Los Orfanatorios tenían asignados cierta cantidad mensualmente de 2 ó 3 rupias por cabeza.

 ¿Porque el P. Duppont se trasladó de Pipalponka a Surada cuando había salido de ahí el año 1860?.Al quedarse solo el P. Guillermín en Surada los Jefes de los "parias" organizaron una campaña, porque no recibían nada de la Misión. En una reunión pública, los cristianos fueron excomulgados por sus jefes de casta. Esto fue un golpe de muerte para los cristianos. Los Jefes había violado la ley aprobada por el Gobierno protegiendo a los conversos en sus derechos privados de ciudadanos. El P. Guillermín presentó un pleito contra los Jefes en Russelkonda, en vez de hacerlo en Surada. Esto fue su error. Hubiera sido mucho más viable hacerlo en Surada, donde el Padre mismo podía defenderlo en persona. Por esto desafortunadamente fue llamado el P. Duppont. Se presentó en Russelkonda y como los cristianos no supieron expresarse debidamente se sobreseyó el caso. Los Jefes regresaron a sus pueblos con aires de triunfo.

 Tampoco iban bien las cosas en Kusiponka Varias calamidades se pasearon por la región, dando motivo a que se dijera que todo eso sucedía por haber abandonado a sus "devotas" por el Dios de los cristianos. Los khondos decidieron de una vez por todas, abandonar el cristianismo para aplacar a sus dioses. Cuando el P. Guillermín visitó por última vez Kusipanka, los khondos durante la noche prendieron fuego la choza, pensando que el misionero se encontraba dentro. Por suerte el Padre y su criado lo supieron a tiempo y sacaron todo lo que había de útil, para ver desde un árbol como ardía su choza. Al día siguiente el P. Guillermín regresó a Surada. No le acompañó ninguno de los cristianos. A pesar de todo esto y de los muchos sacrificios que ofrecieron, no cortó la plaga de la viruela. Pensaron que tenía que haber algún encanto o que el Dios de los cristianos se encontraba en las ruinas de la casa. Buscaron y dieron con una piedra pulida. Creyeron que eso era el dios del Misionero. El Jefe bien acompañado colocó la dichosa piedra en un bambú y se la llevó al Padre a Surada diciendo:

-         Swami, -señor- hemos encontrado a tu Dios entre las cenizas de Kusipanka y te lo traemos. Que nos sea propicio a todos.

El Padre soltó una carcajada y les dijo las últimas palabras de un Padre. 18 años después de abandonar los Padres Kusipanka el P. Descombes les visitaba de nuevo.

 El Orfanatorio de Surada en una nueva faceta.

 Cuando llegaron a Surada las Hermanas para encargarse de los huérfanos, llevaron consigo un médico: el Dr. Clark con su esposa, para estar al cuidado de los huérfanos. El Dr. Clark trabajó bien, pero pronto fue víctima de la fiebre. Se compraron dos pueblecitos para los huérfanos: Dantolingui y Karikuri . Como estos dos pueblos tenían sus propios "Colonos",los Misioneros pensaron en conseguir otro lugar, Totavally que el Gobierno se lo dió por poco dinero. Era algo así como un bosque. Los muchachos del orfanatorio fueron a trabajar y limpiar el campo de Totavali. El mismo Padre Guillermín fue con ellos y trabajó muy duro. Además tenía que visitar Dantolingui. Estando en Dantolingui le atacó la fiebre. Lo llevaron inconsciente a Surada, donde después de recibir la Extrema Unción, murió. Era el día 08‑12‑1869.

 Para reemplazar al Padre Guillermín en Totavali llegó de Cuttack el Padre Decarré. Por cierto tiempo los huérfanos no se sintieron a gusto, pues añoraban una vida más libre y comenzaron a escaparse. Al mismo tiempo llegó el tiempo de los matrimonios, entre muchachos y muchachas de los orfanatorios. A cada familia se les daban tierras, bueyes. etc. ..lo que necesitaban para comenzar la vida.

El P. Perisin que había librado de las manos de la muerte a muchos huérfanas visitaba Surada todos los años. En 1874 se sintió enfermo en Surada, se le acomodó en un carro de bueyes para trasladarlo a Berhampore. Cerca de Totabali se sintió tan mal, que lo llevaron al pueblo. El Padre Muffet le asistió a bien morir el día 10 de noviembre de 1874.Unos meses antes el P. Meanlocoz, joven misionero destinado en Karicotty se ahogó en un pequeño estanque del pueblo y fue enterrado también en Surada, el día 5 de abril de 1873.

 La reducción del número de Misioneros se resolvió, llevando los huérfanos de Totabaly a Dantolingui, donde el mismo misionero podía atender a los matrimonios y a los huérfanos, que se encontraban en Dantolingui, donde se habían introducido numeroso abusos al con la ausencia del Misionero. Pero ya era tarde. Un hombre que había sido nombrado por los Misioneros, enseñó a los colonos cristianos muchas mañas, robos ect..negándose a dar nada a la Misión. Los Misioneros ciertamente tuvieron que sufrir.

Por esos días los cristianos de Motacalo reaccionaron favorablemente, debido en parte a los esfuerzos de los Padres Buenaventura y Descombes. Mientras tanto el Padre Descombes se había puesto a evangelizar a los "colonos" hindúes de la Misión. Trabajó mucho pero inútilmente. Se dedicó a solucionar disputas,  peleas y demás entre ellos. El Padre Duppont llego a ser conocido como el juez justo, esta es la razón por la que pudo entrar en Kattinga. El "Raja" les prohibió hacer conversos y comprar terrenos. Los panos no obedecieron y el Raja les llevó a los tribunales a Berhampore. Los Panos temblaron por no poderse explicar por si mismos en el tribunal. Habiendo oído del Padre Duppont, se acercaron a el camino de Berhampore. Después de escucharles el P. Duppont les acompañó a Berhampore para defenderles. El juez condenó al Rajah. Los Panos se pusieron tan contentos que invitaron al Padre a regresar al pueblo porque se iban a hacer cristianos.

El P. Duppont regresó a Kattinga a donde llegó el 08.12.1883. Hizo una choza de ramas donde residía, decía misa, dormía etc. 12 familias se acercaron a recibir instrucción. La fiesta de Navidad se celebró con toda la solemnidad posible. Algunas familias recibieron el bautismo. Poco tiempo después se bautizaron más y comenzaron a construir una capilla. El Rajah de Kattinga negó el permiso para cortar la madera necesaria, por lo que el Padre hizo su aplicación a Borogodo.. La capilla estaba terminada en seis meses. El Rajah prohibió así mismo a los kondos tener trato alguno con los cristianos...Llevaron al Padre a los tribunales por haberse apropiado de un terreno que no le pertenecía..donde el Misionero fue encontrado inocente y el caso fue sobreseído.

 Los “patros” y los “radajis” también se enemistaron con el P. Duppont. Le acusaron ante el “Rajah” de comerciar con sus terrenos, llevándole por ello a los tribunales. Como el “Rajah” no lo pudo probar fui condenado a pagar los gastos y perjuicios del Padre. El Padre colocó también una Cruz en un lugar elevado (¿donde?).Construyó una "Cueva" para la Santísima Virgen cerca del rio. También se conoció al P. Duppont como un buen médico. Muchos enfermos, incluso de lugares distantes, solían acercársele, hasta el punto de que tuvo que construir una choza para los enfermos, a los que a veces, tenía que alimentar por varios días. Por la medicina el P. Duppont entró en Sálima, Saragudi, Ponosopodro. En poco después en estos pueblos el número de los cristianos llegó a 200 y el P. Descombes J.M solía salir a visitarlos.

 En Junio de 1886 abrió la Misión de Torobady. Los Panos de aquel pueblecito sufrían una epidemia, que no cesaba a pesar de los muchos sacrificios ofrecidos, hasta el punto de que sus vecinos los khondos les mandaron que se marcharan de allí. Algunos panos visitaron Surada, donde se relacionaban con cristianos, quienes invitaron al P. Descombes para que visitara sus pueblos. Fué el día de la Ascensión cuando el Padre dijo su primera misa allí. Al terminar le fueron presentadas, dos mujeres, supuestamente poseídas por malos espíritus. El Padre les echó los Exorcismos. Ellas hablaban como poseídas por el diablo y al recuperarse no recordaban en absoluto nada de lo anterior. Los panos se quedaron maravillados. Por la tarde se tuvo una procesión por el barrio pano. Desde ese día las gentes pidieron aprender las oraciones, y pronto todos ellos fueron bautizados.

 Las familias khondas pagaban al Jefe de Kattinga 8 anas o una rupia por año y cuando el cabeza de una familia moría, el heredero tenía que pagar un buey, o un búfalo o 20 rupias. Los panos como convecinos de los khondos nunca pagaron nada y se negaban a pagar la renta debidas por colonos de las tierras cultivadas por ellos.

 Algunos datos de los primeros años, de los padres paúles en la Misión.

De los cuatro Padres que llegaron de España para la Misión, tres de ellos llegaban a Surada a las 4 de la mañana del día 12.01.1922 en un carro de bueyes desde Aska. Eran los Padres J.M Fernández, V. Güemes y M. Coello. El otro, el P. Ferrer desde Berhampore marchó a Cuttack para aprender el inglés lo antes posible y encargarse de la Estación de Khurda Road. Sustituyó a los Padres Franceses en el mes de Mayo. En 1922 visitó Surada el Obispo Auxiliar de Vizac. para presidir la Fiesta de Dantolingui el día 11 de Febrero. El Obispo se sintió molesto con los cristianos de Kattinga, que insistentemente "pedían" muchachas del orfanatorio, supuestamente urias, en matrimonio para sus hijos. Los cristianos que habían movido por cierto tiempo este asunto, no atendían a los argumentos de los Padres. Propusieron este tema al Obispo primero de palabra, después con un escrito en oriya, finalmente pagaron para que se lo tradujeran al Inglés, cuando el Obispo trató de excusarse diciendo que no estaba familiarizado con la lengua Oriya. El Obispo se marchó a una de las habitaciones del piso superior de la casa de los Padres. Los cristianos se molestaron, amenazando con llevar muchachas hindúes para los muchachos cristianos que no podían conseguir mujeres cristianas del Distrito Misional de Kattinga. Este asunto desagradable siguió en el ambiente por bastante tiempo. El día 14 de Febrero el P. J.M Fernández fué a visitar las Centros Misionales de Berhampore, Gopalpore, Khurda Road, Puri y Cuttack.

                         ULTIMO STATUS ANIMARUM ESCRITO

                        POR EL P. CIRILO DE LOS AÑOS 1922‑23.

  Surada Kattinga Dighy Dantolingy TOTAL
Católicos bautizados 325 848 564 379 2116
Catecúmenos - 86 20 - 106
Escuelas Primarias 2 8 6 1 17

                 

Por mucho que lo pienso, no se dónde estaban las 8 escuelas que dice el P. Cirilo hay en Kattinga y las 6 en Digui; mientras que yo recuerdo las 7 y 5 respectivamente que anoto. Quizá están incluidas Sarapadi y Aligonda, en cuyo caso resulta 8.

                         PRIMER STATUS ANIMARUN PREPARADO

                        POR EL PADRE GUEMES EN 1923‑24

                             Surada   Kattinga Digui  Dantolingui             Total .

                                325      859         562     379                    2.125

                     65        200         131     296

1923‑24                     2               7             5         1                            17

 Escuelas Elementales

1924‑25  2    7       5       1     15

1925‑26  2    7       6       1     16

1926‑27  2    8       5       1     16

1927‑28  2    9       3       1     15

   al fin de aproximarnos al número real.

En los años siguientes el elevado número de cristianos sigue, digo cristianos nominales o no practicantes, porque en Vizac. de donde dependíamos, insistían en que incluyéramos los apostatas o cuasi. Suponíamos que todos los años morían por lo menos un centenar, pero como todos los años había así mismo los algunas conversiones, el número era aproximadamente el mismo. El aumento real se encontraba en los catecúmenos principalmente en Gourogotho. Sin embargo en el año 1926‑27,hubo un buen corte en el total,

 1927 :       Bautizados        1718

                 Catecúmenos    240

El “Status Animarum” de los años siguientes al 1927 están supongo en el archivo de la Curia.

Un termómetro: Comuniones pascuales en Kattinga.

1922‑23        70       1925‑26        179

1923‑24       150       1926‑27        180

1924‑25       130       1927‑28        210

A los 15 días de llegar el P. Güemes a Surada se le mandó a Dantolingui para estar una semana, sin conocer ni el ingles ni el oriya..Desde entonces iría con mucha frecuencia a ese lugar. El día 8 de abril fueron a Dantolingui los Padres Fernández y Güemes para pasar allí toda la Semana Santa. De camino a Dantolingui el P. Fernández sugirió hacer un esfuerzo para predicar por primera vez en oriya. El lo haría el Jueves Santo y el P. Güemes el Domingo de Pascua. Y así se hizo: A los tres meses exactos de llegar a Surada ayudado por un catequista de Dantolingui.

 El P. Duppont trabajó muy bien en Kattinga. La fiebre le molestó muchas veces, una vez acompañada de disentería. Fue llevado a Surada donde murió el 7 de Junio de 1887.Su cuerpo fue llevado triunfo, procesionalmente, por las calles de Surada.

(Documento de Archivo)