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Entre sueños y
realidades
Sigo soñando con y sobre mis pasadas realidades vividas en la
India (1939-2001).
Fue el día 18 de octubre de 2003, durante las primeras horas de
la mañana... seguir durmiendo ... Es la víspera de la
Beatificación de la tan reconocida como santa por un pueblo
anejo a la fe cristiana: La India. Se habla y se oye a través de
los medios de comunicación que el Gobierno de la India
manifiesta preocupación por la presencia de Misioneros
extranjeros en el país y promueve leyes para obstaculizar la
presencia del Cristianismo en la India y por tanto la conversión
de animistas e hindúes al cristianismo.
1.- La Madre Teresa.
La
Madre Teresa de Calcuta era una monjita de la antigua
Yugoslavia, que entró en la India como misionera-cristiana en
tiempo del Imperio Británico, con el fin de dedicarse a la
educación del pueblo, como miembro de una comunidad religiosa
cristiana. Era por tanto extranjera y cristiana, educadora y
portadora de un mensaje cristiano, no del beneplácito de la
élite hindú, que después de la Independencia de la India
promovería leyes perjudiciales a los intereses de tantos
seguidores de la Madre Teresa.
El pueblo –la voz de Dios- (Vox populi, vox Dei) no se equivocó
en sus juicios fácilmente. Ha sido este pueblo cristiano: –
hindú y mahometano de la India, quien ha dado el apelativo de
“Santa” a la Madre Teresa de Calcuta. Ya durante su vida mortal,
muchos testigos de su vida y su abra, acudían a ella
considerándola muy cerca de Dios y poderosa intercesora para
remedio de sus necesidades personales, culminando en una serie
de beneficios recibidos por su intercesión y juzgar por su
interpretación de las circunstancias que les llevaron a gozar de
dichos privilegios y beneficios
A raíz de su muerte es cuando se nota este movimiento espontáneo
del pueblo indio: cristiano, musulmán e hindú presionando a las
autoridades católicas por la proclamación solemne de la santidad
de la Madre Teresa.
Hoy –19 de octubre de 2003- Día Universal de Misiones, el Papa
Juan Pablo II proclamará, en virtud de su poder, como
representante de Cristo y sucesor de Pedro y jefe Supremo de la
Iglesia de Cristo proclamara solemnemente, que la madre Teresa
de Calcuta practicó de un modo admirable las virtudes cristianas
y es digna de ser venerada como Santa.
Y.. volví... a mis sueño
Me encontraba en un sueño profundo pasadas las 12 de la noche
del día 18 al 19 de octubre de 2.003 cuando me sorprendió la
Superiora de las Misioneras de la Caridad, rodeada de unas seis
Hermanas, más, a pesar de encontrarme en Madrid, creí recibir
dicha visita en mi habitación en Cuttack y hablamos del oficio
que en 1972 hiciera como portavoz de una invitación, hecha por
el Gobierno de Orissa a la Madre Teresa de Calcuta, para que sus
Hijas se hicieran cargo de la Leprosería existente en la Ciudad
de Cuttack ¿Tendrá algo que ver este pequeño servicio hecho hace
32 años, con la Beatificación de la Teresa, que tiene lugar al
día siguiente a mi sueño?
Se ha hablado mucho estos días de la Beatificación de la Madre
Teresa, y por lo que a mí toca, es verdad haber mencionado mi
conocimiento de la Madre Teresa y mi entrevista con ella aquel
venturoso día 02.01.1974 en su Casa General de Calcuta, para
entregarla la invitación del Gobierno de Orissa, para hacer una
fundación –la primera en Orissa- encargándolas de la
administración de la leprosería establecida en Cuttack que con
el tiempo se llamará Gandhipolly y Neherupolly.
¿Cómo fue eso?
Desde mi primer destino como Párroco de la Catedral de Cuttack,
al enterarme de la existencia de una leprosería, comencé a
visitar a los numerosos afectados de lepra y decidí hacerme
miembro vitalicio de la Sociedad Anti-lepra de la India, lo que
me daba derecho a asistir a las reuniones convocadas por el
representante del Director del Departamento de Sanidad del
Gobierno Provincial, que generalmente era el Jefe de Hacienda
del Distrito de Cuttack.
Se recibían muchas quejas de los pacientes, acusando a los
oficiales de la leprosería de malversación de fondos. En cierta
ocasión, a finales de 1973, me preguntó confidencialmente el
Director-Presidente de la rama provincial de la Asociación
Nacional Anti-lepra, si le podría sugerir algún medio de
reprimir esa malversación de fondos a favor de los pacientes de
la enfermedad de Hanson. No dudé ni un momento. Lo tenía muy
pensado aunque no había dicho nada durante la discusión: “Invite
Vd. como Presidente de la Asociación y con licencia del Gobierno
de Orissa a la Madre Teresa y yo trataré, como Vicario Capitular
de la Diócesis Vacante de Cuttack a convencerla, para que acepte
dicha invitación”.
Dicho y hecho, al día siguiente me llamó a mi oficina y me
entrego dicha invitación firmada por el Ministro de Sanidad del
Estado de Orissa, que yo recibí como el mejor regalo de Reyes, y
transmití a la Madre Teresa de Calcuta en la fecha mencionada,
como lo demuestra la foto superior.
Sonaban las 4 de la mañana del 19.9.2003. Fuera del sueño,
aunque aún soñoliento, vinieron a mi imaginación y memoria mi
proximidad apostólica con otras mujeres maravillosas de la
India, Fundadoras como la Madre Teresa de Calcuta, con quienes
colaboré activamente en actividades apostólicas
caritativo-educacionales.
2.- La Madre Anastasia, procedente de Kerala, y miembro de la
Congregación de Hermanas de Cruz (fundación belga). Fue invitada
personalmente para ser Directora de aquellos primeros jóvenes de
tribu, reclutados por el P. Harrison, S. J. Una vez consolidada
la nueva Congregación Religiosa fundada en Ranchi, la Madre
Anastasia presentó a las autoridades eclesiásticas competentes
su deseo de cambiar de vocación o camino del Señor para dejar de
ser miembro de la Congregación extranjera de las Hermanas de la
Cruz, y en otra nacida en la India, que se llamaría “Siervas de
Maria”m con la modalidad en el “hábito” que es el “saree” el
habitual vestido de la mujer india.
Participé en el servicio educativo de los miembros de esta nueva
Congregación con retiros y ejercicios, ejerciendo el oficio de
representante de su Superior Eclesiástico, como tutor y guardián
de cuantas Hermanas de dicha pasaron por el Colegio
Universitario de Cuttack, atendiendo a sus necesidades
económicas durante los cursos.
La madre Anastasia, S.M. y la Madre Teresa de Calcuta, india por
adopción, ambas extranjeras, ambas fundadoras de Congregaciones
locales indias, aceptaron una nueva clase de habito.
Llegada de las Misioneras de la Caridad a Orissa.
La Madre Teresa aceptó la invitación, en el mismo momento de
presentarle el deseo del Gobierno de Orissa, pero sin señalar
fecha fija, dado el número de peticiones que le llegaban de
obispos e instituciones gubernamentales. Llegaron poco más
tarde, cuando el Sr. Arzobispo de Cuttack había tomado posesión
de la Sede vacante de Cuttack y yo me encontraba en España de
vacaciones.
Se establecieron en Bubhaneswar, nueva Capital del Estado de
Orissa y la ciudad entera, empezando por el Gobierno Provincial
las recibieron con los brazos abiertos. Por razones, para mi
desconocidas, no se hicieron cargo de la leprosería existente en
la ciudad de Cuttack, para lo que las había invitado el Gobierno
de Orissa, ni de la leprosería para enfermas dadas de alta, sin
posibilidad de poder ser recogidas por sus parientes, ni de ser
admitidas en la Leprosería, viéndose obligadas a formar dos
comunidades llamadas Gandhipolly y Neherupolly, dos colonias
completamente abandonadas y por las que, con algunos amigos
realmente filántropos, - Dr. Radahanath Rath- veníamos pensando
buscar una solución a sus grandes problemas y para cuya ayuda
queríamos traer a las Fundación de la Madre Teresa.
El Gobierno Provincial, fiel a su invitación y por medio de la
intervención personal del Sr. Gobernador del Estado y del Sr.
Arzobispo Henry D´Souza de Bubhaneswar Cuttack.
Las Misioneras de la Caridad se establecieron en el centro de la
ciudad de Bhubaneswar, junto al Palacio Episcopal y la Catedral,
atendiendo a otra leprosería en un pueblo o colonia a 20
kilómetros de distancia. Hoy las Misioneras de la Caridad
tienen su residencia dentro de la leprosería, atendida
espiritualmente desde Bubhaneswar.
3.- La tercera mujer admirable y de la misma talla de las dos
anteriores es Sor Catalina Siquier, H.C. (Hija de la Caridad de
San Vicente de Paúl)
Por aquel entones –1972-1974- traté de convencer a Sor Catalina
Siquier, mallorquina, Visitadora de las Hijas de la Caridad, de
la necesidad de una institución de Caridad en la ciudad de
Cuttack, con una población de leprosos impresionante. El único
medio de subsistencia de este colectivo era la mendicidad, que
al mismo tiempo era un riesgo público.
En 1973 quedo abierta la Casa Caridad –Doya Ashram, cuya
historia no viene a cuento si no fuera por el hecho de que pude
servir de puente para ayudar a los Leprosas de ...
La Comunidad de Doya Ashram bajo la dirección de su Superiora,
Sor Catalina Siquier, asumió la responsabilidad de visitar,
ayudar y socorrer a los Leprosos de Gandhipolly y Neherupolly
hasta conseguir permiso para establecerse en medio de los dos
barrios, con una residencia para hijas de familias con el
síndrome de Hanson, que atienden a la escuela pública, como
cualquiera hija de vecino. Obra maravillosa que llena mis
aspiraciones a favor de los Leprosos de Cuttack.
La leprosería original en cuestión está atendida por personal
contratado por el Gobierno de Orissa, con las mismas
dificultades que en 1974.
Permítaseme añadir una palabra. En
1974 con motivo de la elección del primer obispo indio se
crearon serios problemas entre el clero local y el de Kerala y
los cristianos de Orissa. Fueron estas santas mujeres llamadas a
mediar en la reconciliación del clero de Orissa y el de Kerala a
la tenida en Berhampore el 14.01.1975 con la aceptación de los
términos de paz propuestos por la Madre Teresa de Calcuta, M.
C. y Sor Catalina Siquier H, C. consiguiendo la firma de todos
los presentes y dando lugar a una nueva era de concordia y paz.
Vicente Urbaneja,
C.M.
DIARIO DEL P. VALERIANO GÜEMES, C.M.
Los primeros Misioneros destinados a la Misión de Cuttack,
fueron los Padres José María Fernández, R. Ferrer, V. Güemes y
V. Coello.
Salieron de Madrid el 20 de Diciembre de 1921.Los Sres.
Fernández, Güemes y Coello llegaron a Surada el 12 de enero de
1922,y el Sr. Ferrer fue a Cuttack a perfeccionarse en inglés.
Hacia el 14 de febrero el Sr. Fernández subió por primera vez a
Digui. Durante la Semana Santa de este mismo año, el Sr.
Fernández y Güemes permanecieron en Dantolingui, donde
predicaron por primera vez; o sea tres meses después de comenzar
el aprendizaje del oriya. En el mes de mayo, el Sr. Fernández
acompañando al P. Cirilo, fue por primera vez a Kattinga y a
finales de mayo se trasladó a Khurda Road, de cuya estación
misional se había hecho cargo el Sr. Ferrer el día 15 de Mayo.
El día 31 de mayo, tuvo lugar en la Capilla
de Puri, la entronización de la Estatua de la Virgen Milagrosa.
Fueron desde Cuttack algunas Religiosas y niñas. Para celebrar
juntamente la fiesta de San Vicente en Khurda Road, fue el Sr.
Güemes de Surada y el Sr. Coello de Cuttack. Allí residían los
Sres. Fernández y Ferrer.
Origen y desarrollo de la Diócesis de Cuttack
Fue el 17 de agosto de 1921.El entonces Visitador de los Padres
Paúles de la Provincia de Madrid, Muy Rev. P. Joaquín Atienza,
de paso por Limpias, me invitó a entrar en su habitación.
-"Sin duda ha oído Vd. ya, P. Güemes, me
dijo, que Roma ha confiado hace pocos meses a nuestra Provincia
una Misión entre infieles, nada menos que en la India o
Indostán. El Consejo Provincial ha elegido cuatro misioneros,
que formarán la primera expedición. Uno de ellos es Vd. Los
otros los Sres. José María Fernández, Ferrer Ramón y Coello
Manuel.
- ¿Tiene alguna razón poderosa para no formar parte de la
primera expedición que deberá salir de España dentro de este
mismo año 1921?.
‑ Razón poderosa en contra, no tengo que alegar.
‑ ¿De modo que Vd acepta?
‑ Repito la oferta.
Exactamente, tres meses más tarde,
el 17 de noviembre fueron llamados urgentemente a Madrid los
Sres. Ramón Ferrer y Valeriano Güemes, que formaban parte de las
4 binas de misioneros, que estaban misionando la Diócesis de
Ávila. Los Sres. Fernández y Coello se hallaban ya en Hortaleza,
dedicados al aprendizaje de la lengua inglesa.
Partimos de Madrid el día 27 ó 28 a Barcelona, París y
Marsella, donde embarcamos el 6 de diciembre, rumbo a Colombo.
Nuestro guía era uno de los misioneros de la Diócesis de
Vicegapatam, que recuperada y rejuvenecida su quebrantada salud,
volvía de nuevo al campo de operaciones de dicha Diócesis.
Precisamente parte del territorio elegido por Roma para los
nuevos expedicionarios, estaba bajo la jurisdicción de la
Diócesis de Vicegapatam.
El 24 de Diciembre desembarcamos en Colombo, donde celebramos la
Noche Buena y el día de Navidad. Al anochecer del día 25 de
nuevo al tren, que en doce horas nos junto al buque que
atraviesa el Estrecho Palk, y que en dos horas nos trasladó a
las costas de la India. Serían las 9.30 de la mañana del día
26,cuando pisamos por primera vez suelo de la India. Poco
después salía el tren que nos dejó en 21 horas en Madrás.
Al atardecer del día 27 entramos de nuevo en el tren.16 horas
más y llegábamos en Vicegapatám. Eran aproximadamente las 12 del
día 28.El 9 de enero de 1922 partimos de Vicegapatám para
Berhampore, llegando en la madrugada del 10 a la "tierra
prometida". El día 11 salimos de Berhampore; para Cuttack el Sr.
Ferrer y los otros tres para Surada.
‑¿Que vimos en la Misión?.
‑"Cuatro eran los misioneros que aún trabajaban dentro del
territorio de la Misión ‑hoy Diócesis‑ de Cuttack. El que
residía en Khurda Road, estaba encargado al mismo tiempo de
Puri, Berhampore y subestaciones. Otro de ellos residía en
Cuttack, y los dos restantes tenían su residencia en Surada,
desde donde tres o cuatro veces al año, visitaban las huérfanas
y decadentes estaciones misionales de Digui y Kattinga. También
cuidaban de la escuela y Orfanatorio de Surada y de la Colonia
de Dantolingui."
El P. Fernández se trasladó a Khurda Road, quedando en Surada
solamente el P. Güemes, con los dos misioneros antes aludidos,
de quienes tenía que recibir el entrenamiento necesario, para
reemplazarlos más tarde en el complicado manejo de casas,
escuelas y fincas de las tres Estaciones anteriormente dichas.
‑"Una de las cosas buenas que había en Surada a nuestra llegada,
era la escuela para la formación de los maestros y catequistas,
que comenzó ese mismo año a dar los primeros frutos. Había
también allí un orfanatorio de niñas, confiado a cuatro
religiosas de S. José de Annecy. En las estaciones de Surada,
Kattinga y Digui había una docena de Escuelas Elementales. Los
maestros y catequistas eran unos 18". Cuttack tenía y
tiene desde 1880 un Convento de Religiosas de S. José de Annecy,
con un orfanatorio y una escuela para niñas anglo‑indias, así
como un internado o pensionado, para niñas de la misma posición,
que se educaban en la dicha escuela.
Edificios y otras posesiones inmuebles. Desde 1850,en que
llegaron a Berhampore por primera vez los misioneros de San
Francisco de Sales, hasta el año 1923,‑en se retiraron
definitivamente de Surada los dos únicos misioneros se quedaban,
al asumir nosotros el manejo y dirección de toda la
Misión‑,ellos habían ido levantando varios edificios que además
de sólidos, algunos de ellos eran elegantes y espaciosos. Estos
eran los principales: la hermosa Iglesia de Surada inaugurada en
1918 y las Iglesias de Berhampore y Cuttack;10 en total.
En fincas rústicas, cuyos frutos se gastaban y gastan en el
mantenimiento de ambos orfanatorios de Surada, nos legaron
varios cientos de acres de tierra en las proximidades de Surada.
Hoy siguen siendo una buena ayuda, para sostener el crecido
número de niños y niñas que la Misión alimenta y educa en este
lugar. Las Estaciones de Kattinga y Digui también tenían anejas
algunas fincas rústicas.
¿Que encontraron)
¿Comunidades Cristianas? Si fue considerable el
legado que recibimos de nuestros predecesores en bienes
inmuebles, no lo fue tanto el de cristianos y cristiandades, a
pesar de las altas cifras que contenían las estadísticas, máxime
de las estaciones y subestaciones de Surada, Digui y Kattinga.
Según las estadísticas, el total de neófitos y catecúmenos se
aproximaba a los 4.000 (cuatro mil),en las tres Estaciones antes
mencionadas. Cuando llegó la hora de preparar las estadísticas
de 1923‑24,vimos con gran asombro, que apenas llegaban a 600
donde las estadísticas decían: ¡4.000! De estos, la mitad al
menos, figuraban como catecúmenos, que si alguna vez pudieron
ser considerados como tales, no al eran presente.
Dos terceras partes de los bautizados vivían alejados, no solo
de los Sacramentos, sino de la Iglesia. Eran gentes poco
instruidas. Carecían de pastores y zagales, ‑misioneros y
catequistas‑. De estos últimos aun quedaban docena y media. Por
su poca instrucción religiosa más que catequistas, podían ser
simplemente maestros.
Aunque el estado moral‑religioso de la Misión, al hacernos
nosotros cargo de la misma, estaba en situación decadente y
lastimosa, es preciso confesar, que hubo entre nuestros
predecesores misioneros verdaderamente apostólicos, y tan
héroes, que a mi juicio no los tenemos al presente. Hace 32 años
que murió en el mar el venerable J. M. Descombes. Su nombre es
recordado con admiración en todos los lugares por donde pasó,
que fueron muchísimos. Paréceme que hubo momentos de grandes
esperanzas y de un brillante porvenir inmediato; fue un poco
antes de estallar la gran guerra de 1914 y hacia los años
1918‑19. La guerra primero y la muerte después, eliminaron del
campo de operaciones a no pocos misioneros jóvenes y valientes.
No fue la escasez de recursos económicos sino de personal,
‑misioneros y buenos catequistas‑, lo que obstaculizó primero el
progreso y destrozó después rápidamente las cristiandades de
Surada, Digui y Kattinga.
Aunque en Diciembre de 1923 pasó a nuestras
manos todo el territorio que abarca la hoy llamada Diócesis de
Cuttack, no quedamos totalmente desmembrados e independientes
del Obispo de Vicegapatám, pues él siguió siendo nuestro
Ordinario hasta 1927.
Y... ¿El Superior de la Misión?. "Fue el Rvdo. Sr. José
María Fernández..."
Le sustituyó el Rev. P. Valeriano Güemes quién al año siguiente,
1928, fue nombrado por Roma Administrador Apostólico de la
Misión independiente de Cuttack y en Julio de 1929, primer
Superior Eclesiástico. En este periodo de 1927 a 1932 fue el
lento progreso de la Misión.
En 1932, el entonces Rvdo. P. Florencio Sanz reemplazó al P.
Güemes en los cargos de Superior de Surada y Vicevisitador de la
Viceprovincia. El 25 de enero de 1933 pasó a ser el Segundo
Superior Eclesiástico de la Misión y en 1938 el Primer Obispo de
la Diócesis de Cuttack.
Misión
de Cuttack.
La hoy Independiente Misión de Cuttack, está situada en el Golfo
de Bengala; el area de esta misión es aproximadamente de unas
20.000 millas cuadradas. Parte de la Misión por lo tanto está
bajo la Presidencia de Madrás y casi toda ella se encuentra en
la Provincia de Orissa.
Se ha calculado que su población es de unos 4.000.000, de los
que solo 3.282 son Católicos. El principal núcleo de población
está formado por los urias, después los panos y los khondos.
Debido a la escasez de Misioneros el Venerable Obispo Mons.
Clerk, recurrió 1920 a Roma en busca de ayuda. Y Roma pidió a
los Padres Paúles de la Provincia de Madrid enviara misioneros a
trabajar a la Diócesis de Vicegapatám. Los 4 primeros Misioneros
llegaron el día 28 de Diciembre, situándose en el campo de su
trabajo, el día 10 de Enero de 1922. Sin embargo fue solamente
el 28 de noviembre de 1928,cuando el Rev. P. Valeriano Güemes,
tomó la responsabilidad plena, al ser nombrado Administrador
Apostólico de la Misión Independiente de Cuttack, al convertirse
en Julio de 1929 en el Primer Superior Eclesiástico. Desde el 25
de enero de 1933 el Superior Eclesiástico sería el Muy Rev. P.
Florencio Sanz C.M
La Misión lleva el sobrenombre de Cuttack porque así se llama la
Ciudad más importante del territorio de la Misión.
La Historia de la Misión de Vicegapatám ofrece pruebas
abundantes, de la heroicidad de los misioneros que trabajaron en
el actual territorio de la hoy Misión de Cuttack. Lo insoluble
fue el problema de los Misioneros.
Situación actual de la Misión.
A finales de 1923,cuando dejaron Ganjam los últimos Padres de
la Diócesis de Vicegapatám, se encontraban aquí y allá,
especialmente a lo largo de los límites del Ganjam, restos de
días gloriosos que quedaban lejos. Por eso el primer trabajo a
emprender, era alimentar espiritualmente Comunidades lánguidas y
agónicas, por no decir muertas, con visitas frecuentes; dándoles
mejores catequistas y maestros que los antiguos. Esto último se
pudo llevar fácilmente a cabo por los Padres Paúles, gracias a
los buenos proyectos emprendidos por los Misioneros de
Vicegapatam, al llevar un buen número de muchachos de la Montaña
a la Misión de Surada para ser allí preparados. Más tarde muchos
de ellos han sido enviados para perfeccionar sus estudios a las
"Teacher's Goverment Training Schools".Hoy después de diez años,
los resultados visibles no son, sin embargo, tan notorios, pues
el crecimiento tanto cuantitativo como el cualitativo, al menos
un 50% de los cristianos registrados en este año 1933,se han
convertido después de 1924.
Aunque los progresos de la Misión de Cuttack no sean tan
espectaculares como los de otras Misiones de la India, ha
existido crecimiento en el número de las escuelas de la Misión
en un 45%,y el de catequistas y maestros. En el año 1923 eran
unos 20 y llegaban a 57 en el año 1933.Hay que recordar la
reapertura de dos antiguos centros misionales y la apertura de
otros dos nuevos Centros. Unos y otros con uno o dos sacerdotes
de plantilla. A esto hay que añadir las visitas a no menos de 15
nuevos pueblos, la apertura del Catecumenado para jóvenes,
adosado al Orfanatorio de Niñas de Surada, y la reapertura del
un Internado para muchachos khondos, cerrado entre los años 1912
y 1914, etc. sin citar el aumento de misioneros de 4 a 16. Todo
esto es una prueba de que la Misión avanza, aunque no de una
manera tan rápida como sería de desear. En ciertas zonas de la
Montaña del Ganjam, se ha creado una atmósfera cristiana, a
pesar de la enemistad disuasoria de sectores no cristianos. Se
espera ver pronto una expansión del Reino de Jesús en esta
retrasada Misión de Cuttack, si no fallan los medios para contar
con una legión de catequistas.
Otros colaboradores.
La Misión cuenta con otros colaboradores, en las Hermanas de
San José de Annecy, que tienen su casa Provincial en Waltair,
cerca de Vicegapatam. Tres o cuatro de ellas han estado
encargadas del Orfanatorio de niñas de Surada, Distrito de
Ganjam, abierto a raíz de aquellos años de hambre rabiosa,
1866‑67. Otras seis o siete Hermanas han estado al frente del
Orfanatorio y del English Middle School para niñas Anglo‑Indias
en Cuttack. Admiten así mismo niñas internas, que van a las
clases, de las que un buen número de estas alumnas permanentes,
son hijas de oficiales residentes en Cuttack. Más tarde, estas
Hermanas han sido llamadas por el Gobierno de Bihar y Orissa
para encargarse del Hospital General de Cuttack.
Surada, que está en el Distrito del Ganjam, a una 50 millas de
la Capital Berhampore y al pie de la Región Montañosa, siempre
ha sido considerada como el Centro de la Misión en el Ganjam.
Surada que vio partir a muchos misioneros para la montaña,
también los ha visto regresar, más de la mitad, difuntos, para
recibirles en su cementerio.
Otros dos Centros de Misión,
con cierta importancia en la región montañosa, son Kattinga y
Digui. Esta última tiene un internado para niños aborígenes
khondos. Hay otros centros en la Zona de la Montaña con
residencia de misioneros, pero aún viven su infancia, aunque
parece que desean sentirse pronto mayores de edad. ¡Que lo vean
nuestros ojos antes de dos años!
Surada en el punto de mira.
Los primeros Padres de San Francisco de Sales, llegaron a la
India el 8 de Septiembre de 1845. Cuando estaban preparados para
salir de Pondicherry, habían desembarcado, hacia Vicegapatám. Se
encontraron con el Rev. P. Joseph Xavier D'Attaide, último
Teatino, que había estado desde hacía mucho al frente de Vizag.
A Cuttack llegaron a lo largo de la costa.
La Primera visita al Distrito del Ganjam fue en 1850.La hicieron
los Padres Tissot y F. M Sermet, que desde Surada exploraron los
montes de los aborígenes khondos. No se sabe exactamente si
tomaron el camino de Docorobadi o el de Dasingbadi. Regresaban
para dar un informe entusiasta de su excursión, cuando murió en
Ganjam el P. Sermet, después de tener cuidado del Padre Tissot,
que también se encontraba muy grave. Se conserva el
probablemente último informe que escribió el P. Sermet a Mons.
Neyret: "He administrado los últimos Sacramentos al Padre
Tissot. ¡Tiene solamente dos o tres horas más de vida!". El
Padre Tissot, llevado en una camilla al cementerio, bendijo la
tumba del P. Sermet. Era el día 12.09.1850.
1852 y una segunda expedición. El Padre Duppont con los Padres
Richard, Guillermín y Seigneur como colaboradores, recibieron
órdenes de abrir un centro misional cerca de Berhampore. El
Padre Duppont se quedó cerca de Ganjam, lugar de pescadores,
porque el tiempo no le parecía favorable. Más tarde, acompañado
por el P. Richard partió para Surada, donde quiso pernoctar en
un cobertizo abierto y destinado a reuniones públicas. No se les
permitió, por lo que se fueron a la otra parte río y se
acomodaron debajo de un árbol, junto al pueblo de Motacalo.
Después de un breve descanso, el P. Duppont intentó acercarse al
pueblo, pero uno de los que le acompañaban le dijo:
‑"No se acerque porque esas gentes viven del robo, todos son
ladrones y homicidas. Si pone su pie en el pueblo está perdido".
‑Veamos, respondió el Padre Duppont, y se fue.
A las afueras del pueblo encontró un anciano, que enseguida
comenzó a quejarse de su mala suerte. El P. Duppont le dijo:
‑Aquí abajo no podemos ser felices... Debemos luchar por una
vida más feliz sirviendo a Dios..
Pronto otras muchas personas se unieron al anciano, porque el
les dijo que todo lo dicho por el Padre era correcto. ¿Pero
quién se lo enseñaría a ellos?.El Padre les prometió que se lo
enseñaría el mismo, si le escuchaban. Y ellos le aseguraron que
se acercarían por la tarde. Aquella tarde y después se les
acercó mucha gente, de forma que en menos de seis meses, se
habían hecho cristianos unos 184.
Este éxito inesperado, les obligó a cambiar el plan de
establecerse cerca de Ganjam. Mandaron hacer allí una pequeña
choza con bambúes para decir misa y guardar su equipaje.
Acostumbraban a dormir sobre la arena, cubriendo su cabeza con
el paraguas para librarse del rocío. Algunos solían vigilar
cerca, esperando a los animales salvajes. Cuando llegaron las
lluvias la choza se deshizo. Por dormir junto al río, el P.
Richard cogió una especie de reumatismo en las piernas, que
arrastraría ya toda la vida.
Al comenzar las lluvias Mons. Neyret les llamó a Berhampore.
Mas tarde regresarían a Surada, donde construyeron una capilla y
una casa de ladrillos. Ellos mismos trabajaban con los obreros.
Por aquel tiempo, la India ocupó a muchos hombres y mujeres
–“coolies”‑ para trabajar en otras colonias o países. Para
las levas del personal se solían valer del engaño y hasta de la
borrachera. De ellos muchos murieron en los viajes o en sus
trabajos. Los enemigos comenzaron a decir que los Misioneros,
eran agentes de las compañías reclutadores. Los efectos de tales
calumnias se palparon muy pronto en las conversiones, al menos
por algún tiempo.
Otra
costumbre iba a colocar en el punto de mira a los Misioneros: el
entierro de los muertos. Hasta ahora los "Panos" quemaban a sus
muertos, aunque consideraban que sepultarlos era más honroso;
por lo que no consentían en enterrar a sus muertos. Murió un
hombre y sus familiares dispusieron todo para quemar el cadáver.
El P. Dupont se opuso; finalmente el Misionero convenció a los
familiares y el muerto fue enterrado. Nadie se ofreció sin
embargo a abrir la fosa, ni a llevar el cuerpo, ni a ponerlo en
ella. Al final abrieron una fosa de solo dos pies de
profundidad. Colocaron el cadáver en la fosa y lo taparon. A la
noche siguiente las hienas y los chacales lo sacaron. Esto fue
una mala experiencia. Los Misioneros tuvieron que luchar siempre
contra la incineración. Parecía que los malos espíritus querían
atemorizar a los nuevos conversos, tomando posesión de algunos
de ellos, especialmente mujeres. El Misionero solía hacer uso
del agua bendita. Cuando la paciente, a veces se trataba
únicamente de un ataque de histeria, no curaba inmediatamente,
la gente decía: "esta vez el demonio ha sido más poderoso".
Kusipanka.
El P. Richard fue llamado a Berhampore y durante su permanencia
en este lugar, los Padres Guillermín y Segnieur con el Hº Piccot
Jean Rirve fueron enviados a Surada con la encomienda de abrir
lo antes posible una misión entre los khondos. Los Misioneros se
prepararon enseguida y tomando guías y criados, algunos de ellos
conversos de Motacalo, e pusieron en camino hacia Daringbadi.
Los guías engañaron a los Misioneros, llevándoles a Kusipanka,
porque tenían intereses en el lugar. Algunos de esos guías se
adelantaron para decir a las gentes que venían unas personas
importantes. El Jefe del pueblo acompañado de algunos hombres
salió al encuentro de los Misioneros, ofreciéndoles un ramo de
bananas, arrodillándose a sus pies, hasta que los Misioneros les
mandaron levantarse. Los Misioneros fueron llevados bajo un
árbol, cerca del riachuelo. Era el día 25 de marzo, día de la
Encarnación.
Este recibimiento les hizo cambiar la idea de establecerse en
Daringbadi. Enseguida pensaron levantar allí una casa pobre y
una capilla en el lugar ofrecido por el "jefe" del pueblo. Los
Padres Guillermín y Seigneur tomaron algunas ramas, cortaron
madera que arrastraron los khondos del bosque y enseguida
levantaron unas chozas.
Las conversiones no fueron tan rápidas como
en Motacalo por la mentalidad e ignorancia de los
Khondos...También les levantaron al poco tiempo grandes
calumnias... Las ambiciones de los khondos eran reencarnarse
después de esta vida en un tigre, para no temer ni a hombres ni
a animales... El Hº Piccot mató un tigre. Algunas familias
tenían la creencia, que un tío suyo se había reencarnado en el
tigre que el Hermano había matado. La familia se quejaba
angustiada diciendo: "tu has matado a mi tío". Además los
Misioneros fueron sorprendidos por la malaria. Primero el P.
Seigneur, después el P. Guillermín, por último el P. Dupont.
Todos cayeron enfermos al mismo tiempo.... Sus criados por otra
parte se habían ido a Berhampore para conseguir algunas
provisiones. Los khondos vieron en todo esto, el castigo de los
dioses, y lejos de ayudarles, comenzaron a tener miedo de
acercarse a ellos. Solamente se autorizó a un hombre que les
llevara agua, que por cierto, se negó a hervirla.
El P. Richard, que se encontraba en Berhampore, al oir esto
marchó en su ayuda. Cuando llegó ya se encontraban mejor, por lo
que de nuevo regresó a Berhampore. Días después, les sobrevino
un nuevo ataque de malaria y el P. Seigneur fue llevado a Surada
por "coolies" (obreros) y el P. Guillermín hubo de seguirle.
Enterado Mons. Neyret, les mandó que fueran a reponerse a
Berhampore. Los misioneros recibieron buen tratamiento y pronto
se encontraron bien. Pensaron regresar de nuevo a Surada y
Kusiponka, pero solamente por rotación. Cuando uno caía enfermo
otro iba a ocupar el lugar del enfermo. Kusipanka no era el
lugar apropiado, para constituirse en cabeza de Misión. El
ambiente que se respiraba entre los khondos no era bueno, cuando
la viruela hizo su aparición. La consideraban un castigo de los
dioses. En Motacalo seguían las conversiones.
Todo esto sucedía cuatro meses después de haber llegado a
Kusiponka y hasta el presente nadie había mostrado interés por
hacerse cristiano. Aún así el P. Duppont, antes de salir luchó
por hacer conversiones. Algunos se ofrecieron para ser
instruidos y bautizados. Permaneció unos días más y bautizó a
213 personas.
El P. Duppont regresó a Surada el día 5 de agosto. Para esas
fechas los ríos habían crecido. No pudiendo llegar a Pipalponka
se quedó en Gallelbadi. Sus guías tenían familiares en
Gallelbadi a los que hablaron de la religión. El P. Duppont les
instruyó durante unos días y bautizó a 60.Al año siguiente se
construyó una capilla en Gallelbadi. Los cristianos llegaron a
80.Años más tarde el P. Descombes trabajó en Gallelbadi pero los
khondos nunca le escucharon.
Hubo días en que se pensó en las conversiones hasta de las
gentes de casta de Surada. El ejemplo del P. Nobile, les animó a
imitarle. Los Misioneros se dedicaron a estudiar las costumbres
de la clase alta...Caminaban descalzos o con sandalias de
madera. No comían ningún tipo de carne. Su cocinero tenía que
ser un brahmán. Hacían las abluciones matinales. Caían en
impureza legal al ser tocados por las gentes de clases bajas. Es
más, no tenían ningún trato con los Cristianos descastados.
Usaban una especie de turbante y una sotana de color canela.
Enseguida el P. Perisin les proporcionó un cocinero brahmán.
Pronto se les acercaron los brahmanes de Surada y de algunos
otros lugares para discutir, y especialmente con el P.
Guillermín que vivía en una choza a parte. Este Misionero tuvo
una relación especial con un poeta brahmán, experto en los
sutras. Más tarde el P. Seigneur se dedicaría a componer en
verso un catecismo de las verdades católicas, en el que colaboró
el mencionado poeta. Parece que la obra poéticamente hablando
era hasta buena. Los brahmanes que le visitaban, gustaban de
discutir puntos filosóficos de la religión, no los religiosos,
por lo que los frutos fueron nulos. Como los brahmanes
acostumbraban a terminar las discusiones con la lectura de algún
pasaje en sánscrito, que era la suprema y última autoridad, el
P. Seigneur se dedicó a aprender el sánscrito. El P. Seigneur
atribuyó el fracaso a que los misioneros no vivieron una vida
más austera.
El "affaire" del mencionado cocinero brahmán.
Los Padres pensaron que el cocinero era un verdadero brahmán.
Pero un día fue sorprendido cocinando carne: cordero. Se le
amonestó y prometió nunca más comer carne, cosa que no cumplió,
pues lo hacía ocultamente. Cuando fue sorprendido de nuevo les
dijo que eran inútiles todos los esfuerzos, que hicieran para
conseguir las clases altas, porque era indispensable nacer en la
casta para ser gente de casta. A mi no me preocupa que digan lo
que quieran desde que me he hecho cristiano. Los Misioneros
comprendieron que el cocinero tenía razón. Los tiempos del Padre
Nobile habían cambiado. Muchas gentes en Surada consideraban el
comportamiento de los Misioneros, un juego para inducirles a
comer carne y descastarles.
Después de varios años, tuvieron media docena de conversiones
aparentes. Los hombres no arrastraron ni a sus mujeres ni a sus
hijos, porque lo único que buscaban eran algunos beneficios
materiales. Todos los de casta dejaron a los Misioneros sin
previo aviso, y hasta el poeta brahmán, para hacerse sacerdote
del templo. El único brahmán fiel que les quedó fue el cocinero,
su mujer y sus dos hijos. Meses más tarde, los parias de
Motacalo perseguidos por sus jefes, estuvieron en peligro de
volver a engrosar el hinduismo. Los mismos panos, amenazaron con
no ir a misa los domingos, si no se les daba algo.
‑ Muchos no vienen, por no habérseles dado algo el domingo,
escribió el P. Duppont.
Algunos decían, que los Misioneros habían recibido mucho dinero
para dárselo a los conversos y por tanto les pertenecía. Esta
fue la causa del revuelo contra los misioneros. En este ambiente
la Congregación de Kusipanka se encontraba en mala situación por
que el Padre no podía estar entre ellos. Los misioneros se
sintieron completamente desesperanzados y escribieron a su
Obispo pidiéndole, les enviara a cualquier lugar ya que su
fracaso era rotundo. Mons. Neyret, envió al P. Tissot para que
investigara y le informara. El informe corroboró lo que los
Misioneros habían escrito y el Vicario Apostólico decidió que
quedara un sacerdote en Surada. Eran los años 1859,1860.
Mons Neyret visitó por aquel entonces Surada a su regreso de
Cuttack. Cumplió lo determinado, llevando consigo al P. Seigneur
a Vizag a donde iría también a fines de ese año el P. Duppont.
En Surada quedó el P. Guillermín.
El orfanatorio
de Surada.
Nace con el hambre de los años 1866‑67. En Cuttack y Berhampore
muchísimos murieron de inanición, especialmente niños. El P.
Persín que tenía a su cargo de Cuttack‑Berhampore, iba de un
sitio para otro bautizando niños en "artículo mortis". A veces,
y cuando los padres agonizantes lo permitían, los llevaba a
Berhampore.
En Berhampore levantó una choza para ellos, confiándoselos a
algunas mujeres. El P. Guillermín llegó de Surada para ayudar al
Padre Persín. En Berhampore murieron mas de 300. Los
supervivientes fueron trasladados a Surada. En los comienzos el
P. Duppont y el P. Guillermín cuidaron de los huérfanos. A
finales de 1868 o 1869, llegaron las Hermanas de Waltair para
hacerse cargo de ellos. La Misión se dió cuenta enseguida, que
carecía de recursos para esta obra. Se llegaron a hacer algunas
suscripciones. Se escribió mucho sobre los efectos del hambre en
Inglaterra y en América. El Gobierno recibió grandes sumas para
aliviar los efectos. Los Orfanatorios tenían asignados cierta
cantidad mensualmente de 2 ó 3 rupias por cabeza.
¿Porque el P. Duppont se trasladó de Pipalponka a Surada cuando
había salido de ahí el año 1860?.Al quedarse solo el P.
Guillermín en Surada los Jefes de los "parias" organizaron una
campaña, porque no recibían nada de la Misión. En una reunión
pública, los cristianos fueron excomulgados por sus jefes de
casta. Esto fue un golpe de muerte para los cristianos. Los
Jefes había violado la ley aprobada por el Gobierno protegiendo
a los conversos en sus derechos privados de ciudadanos. El P.
Guillermín presentó un pleito contra los Jefes en Russelkonda,
en vez de hacerlo en Surada. Esto fue su error. Hubiera sido
mucho más viable hacerlo en Surada, donde el Padre mismo podía
defenderlo en persona. Por esto desafortunadamente fue llamado
el P. Duppont. Se presentó en Russelkonda y como los cristianos
no supieron expresarse debidamente se sobreseyó el caso. Los
Jefes regresaron a sus pueblos con aires de triunfo.
Tampoco iban bien las cosas en Kusiponka Varias calamidades se
pasearon por la región, dando motivo a que se dijera que todo
eso sucedía por haber abandonado a sus "devotas" por el Dios de
los cristianos. Los khondos decidieron de una vez por todas,
abandonar el cristianismo para aplacar a sus dioses. Cuando el
P. Guillermín visitó por última vez Kusipanka, los khondos
durante la noche prendieron fuego la choza, pensando que el
misionero se encontraba dentro. Por suerte el Padre y su criado
lo supieron a tiempo y sacaron todo lo que había de útil, para
ver desde un árbol como ardía su choza. Al día siguiente el P.
Guillermín regresó a Surada. No le acompañó ninguno de los
cristianos. A pesar de todo esto y de los muchos sacrificios que
ofrecieron, no cortó la plaga de la viruela. Pensaron que tenía
que haber algún encanto o que el Dios de los cristianos se
encontraba en las ruinas de la casa. Buscaron y dieron con una
piedra pulida. Creyeron que eso era el dios del Misionero. El
Jefe bien acompañado colocó la dichosa piedra en un bambú y se
la llevó al Padre a Surada diciendo:
-
Swami, -señor- hemos encontrado a tu Dios entre las cenizas de
Kusipanka y te lo traemos. Que nos sea propicio a todos.
El Padre soltó una carcajada y les dijo las últimas palabras de
un Padre. 18 años después de abandonar los Padres Kusipanka el
P. Descombes les visitaba de nuevo.
El Orfanatorio de Surada en
una nueva faceta.
Cuando llegaron a Surada las Hermanas para encargarse de los
huérfanos, llevaron consigo un médico: el Dr. Clark con su
esposa, para estar al cuidado de los huérfanos. El Dr. Clark
trabajó bien, pero pronto fue víctima de la fiebre. Se compraron
dos pueblecitos para los huérfanos: Dantolingui y Karikuri .
Como estos dos pueblos tenían sus propios "Colonos",los
Misioneros pensaron en conseguir otro lugar, Totavally que el
Gobierno se lo dió por poco dinero. Era algo así como un bosque.
Los muchachos del orfanatorio fueron a trabajar y limpiar el
campo de Totavali. El mismo Padre Guillermín fue con ellos y
trabajó muy duro. Además tenía que visitar Dantolingui. Estando
en Dantolingui le atacó la fiebre. Lo llevaron inconsciente a
Surada, donde después de recibir la Extrema Unción, murió. Era
el día 08‑12‑1869.
Para reemplazar al Padre Guillermín en Totavali llegó de
Cuttack el Padre Decarré. Por cierto tiempo los huérfanos no se
sintieron a gusto, pues añoraban una vida más libre y comenzaron
a escaparse. Al mismo tiempo llegó el tiempo de los matrimonios,
entre muchachos y muchachas de los orfanatorios. A cada familia
se les daban tierras, bueyes. etc. ..lo que necesitaban para
comenzar la vida.
El P. Perisin que había librado de las manos de la muerte a
muchos huérfanas visitaba Surada todos los años. En 1874 se
sintió enfermo en Surada, se le acomodó en un carro de bueyes
para trasladarlo a Berhampore. Cerca de Totabali se sintió tan
mal, que lo llevaron al pueblo. El Padre Muffet le asistió a
bien morir el día 10 de noviembre de 1874.Unos meses antes el P.
Meanlocoz, joven misionero destinado en Karicotty se ahogó en un
pequeño estanque del pueblo y fue enterrado también en Surada,
el día 5 de abril de 1873.
La reducción del número de Misioneros se resolvió, llevando los
huérfanos de Totabaly a Dantolingui, donde el mismo misionero
podía atender a los matrimonios y a los huérfanos, que se
encontraban en Dantolingui, donde se habían introducido numeroso
abusos al con la ausencia del Misionero. Pero ya era tarde. Un
hombre que había sido nombrado por los Misioneros, enseñó a los
colonos cristianos muchas mañas, robos ect..negándose a dar nada
a la Misión. Los Misioneros ciertamente tuvieron que sufrir.
Por esos días los cristianos de Motacalo reaccionaron
favorablemente, debido en parte a los esfuerzos de los Padres
Buenaventura y Descombes. Mientras tanto el Padre Descombes se
había puesto a evangelizar a los "colonos" hindúes de la Misión.
Trabajó mucho pero inútilmente. Se dedicó a solucionar
disputas, peleas y demás entre ellos. El Padre Duppont llego a
ser conocido como el juez justo, esta es la razón por la que
pudo entrar en Kattinga. El "Raja" les prohibió hacer conversos
y comprar terrenos. Los panos no obedecieron y el Raja les llevó
a los tribunales a Berhampore. Los Panos temblaron por no
poderse explicar por si mismos en el tribunal. Habiendo oído del
Padre Duppont, se acercaron a el camino de Berhampore. Después
de escucharles el P. Duppont les acompañó a Berhampore para
defenderles. El juez condenó al Rajah. Los Panos se pusieron tan
contentos que invitaron al Padre a regresar al pueblo porque se
iban a hacer cristianos.
El P. Duppont regresó a Kattinga a donde llegó el 08.12.1883.
Hizo una choza de ramas donde residía, decía misa, dormía etc.
12 familias se acercaron a recibir instrucción. La fiesta de
Navidad se celebró con toda la solemnidad posible. Algunas
familias recibieron el bautismo. Poco tiempo después se
bautizaron más y comenzaron a construir una capilla. El Rajah de
Kattinga negó el permiso para cortar la madera necesaria, por lo
que el Padre hizo su aplicación a Borogodo.. La capilla estaba
terminada en seis meses. El Rajah prohibió así mismo a los
kondos tener trato alguno con los cristianos...Llevaron al Padre
a los tribunales por haberse apropiado de un terreno que no le
pertenecía..donde el Misionero fue encontrado inocente y el caso
fue sobreseído.
Los “patros” y los “radajis” también se
enemistaron con el P. Duppont. Le acusaron ante el “Rajah” de
comerciar con sus terrenos, llevándole por ello a los
tribunales. Como el “Rajah” no lo pudo probar fui
condenado a pagar los gastos y perjuicios del Padre. El Padre
colocó también una Cruz en un lugar elevado (¿donde?).Construyó
una "Cueva" para la Santísima Virgen cerca del rio. También se
conoció al P. Duppont como un buen médico. Muchos enfermos,
incluso de lugares distantes, solían acercársele, hasta el punto
de que tuvo que construir una choza para los enfermos, a los que
a veces, tenía que alimentar por varios días. Por la medicina el
P. Duppont entró en Sálima, Saragudi, Ponosopodro. En poco
después en estos pueblos el número de los cristianos llegó a 200
y el P. Descombes J.M solía salir a visitarlos.
En Junio de 1886 abrió la Misión de Torobady. Los Panos de
aquel pueblecito sufrían una epidemia, que no cesaba a pesar de
los muchos sacrificios ofrecidos, hasta el punto de que sus
vecinos los khondos les mandaron que se marcharan de allí.
Algunos panos visitaron Surada, donde se relacionaban con
cristianos, quienes invitaron al P. Descombes para que visitara
sus pueblos. Fué el día de la Ascensión cuando el Padre dijo su
primera misa allí. Al terminar le fueron presentadas, dos
mujeres, supuestamente poseídas por malos espíritus. El Padre
les echó los Exorcismos. Ellas hablaban como poseídas por el
diablo y al recuperarse no recordaban en absoluto nada de lo
anterior. Los panos se quedaron maravillados. Por la tarde se
tuvo una procesión por el barrio pano. Desde ese día las gentes
pidieron aprender las oraciones, y pronto todos ellos fueron
bautizados.
Las familias khondas pagaban al Jefe de Kattinga 8 anas o una
rupia por año y cuando el cabeza de una familia moría, el
heredero tenía que pagar un buey, o un búfalo o 20 rupias. Los
panos como convecinos de los khondos nunca pagaron nada y se
negaban a pagar la renta debidas por colonos de las tierras
cultivadas por ellos.
Algunos
datos de los primeros años, de los padres paúles en la Misión.
De los cuatro Padres que llegaron de España para la Misión, tres
de ellos llegaban a Surada a las 4 de la mañana del día
12.01.1922 en un carro de bueyes desde Aska. Eran los Padres J.M
Fernández, V. Güemes y M. Coello. El otro, el P. Ferrer desde
Berhampore marchó a Cuttack para aprender el inglés lo antes
posible y encargarse de la Estación de Khurda Road. Sustituyó a
los Padres Franceses en el mes de Mayo. En 1922 visitó Surada el
Obispo Auxiliar de Vizac. para presidir la Fiesta de Dantolingui
el día 11 de Febrero. El Obispo se sintió molesto con los
cristianos de Kattinga, que insistentemente "pedían" muchachas
del orfanatorio, supuestamente urias, en matrimonio para sus
hijos. Los cristianos que habían movido por cierto tiempo este
asunto, no atendían a los argumentos de los Padres. Propusieron
este tema al Obispo primero de palabra, después con un escrito
en oriya, finalmente pagaron para que se lo tradujeran al
Inglés, cuando el Obispo trató de excusarse diciendo que no
estaba familiarizado con la lengua Oriya. El Obispo se marchó a
una de las habitaciones del piso superior de la casa de los
Padres. Los cristianos se molestaron, amenazando con llevar
muchachas hindúes para los muchachos cristianos que no podían
conseguir mujeres cristianas del Distrito Misional de Kattinga.
Este asunto desagradable siguió en el ambiente por bastante
tiempo. El día 14 de Febrero el P. J.M Fernández fué a visitar
las Centros Misionales de Berhampore, Gopalpore, Khurda Road,
Puri y Cuttack.
ULTIMO STATUS ANIMARUM ESCRITO
POR EL P. CIRILO DE LOS AÑOS 1922‑23.
| |
Surada |
Kattinga |
Dighy |
Dantolingy |
TOTAL |
| Católicos bautizados |
325 |
848 |
564 |
379 |
2116 |
| Catecúmenos |
- |
86 |
20 |
- |
106 |
| Escuelas Primarias |
2 |
8 |
6 |
1 |
17 |
Por mucho que lo pienso, no se dónde estaban las 8 escuelas que
dice el P. Cirilo hay en Kattinga y las 6 en Digui; mientras que
yo recuerdo las 7 y 5 respectivamente que anoto. Quizá están
incluidas Sarapadi y Aligonda, en cuyo caso resulta 8.
PRIMER STATUS ANIMARUN PREPARADO
POR EL PADRE GUEMES EN 1923‑24
Surada Kattinga Digui
Dantolingui Total .
325 859 562
379 2.125
65 200 131 296
1923‑24 2 7
5 1 17
Escuelas Elementales
1924‑25 2 7 5 1 15
1925‑26 2 7 6 1 16
1926‑27 2 8 5 1 16
1927‑28 2 9 3 1 15
al fin de aproximarnos al número real.
En los años siguientes el elevado número de cristianos sigue,
digo cristianos nominales o no practicantes, porque en Vizac. de
donde dependíamos, insistían en que incluyéramos los apostatas o
cuasi. Suponíamos que todos los años morían por lo menos un
centenar, pero como todos los años había así mismo los algunas
conversiones, el número era aproximadamente el mismo. El aumento
real se encontraba en los catecúmenos principalmente en
Gourogotho. Sin embargo en el año 1926‑27,hubo un buen corte en
el total,
1927 : Bautizados 1718
Catecúmenos 240
El “Status Animarum” de los años siguientes al 1927 están
supongo en el archivo de la Curia.
Un termómetro: Comuniones pascuales en Kattinga.
1922‑23 70 1925‑26 179
1923‑24 150 1926‑27 180
1924‑25 130 1927‑28 210
A los 15 días de llegar el P. Güemes a Surada se le mandó a
Dantolingui para estar una semana, sin conocer ni el ingles ni
el oriya..Desde entonces iría con mucha frecuencia a ese lugar.
El día 8 de abril fueron a Dantolingui los Padres Fernández y
Güemes para pasar allí toda la Semana Santa. De camino a
Dantolingui el P. Fernández sugirió hacer un esfuerzo para
predicar por primera vez en oriya. El lo haría el Jueves Santo y
el P. Güemes el Domingo de Pascua. Y así se hizo: A los tres
meses exactos de llegar a Surada ayudado por un catequista de
Dantolingui.
El P. Duppont trabajó muy bien en Kattinga. La fiebre le
molestó muchas veces, una vez acompañada de disentería. Fue
llevado a Surada donde murió el 7 de Junio de 1887.Su cuerpo fue
llevado triunfo, procesionalmente, por las calles de Surada.
(Documento de Archivo) |