VISITA A
ENTREVISTA AL
P.
El día 31 de octubre del
pasado año 2005, el P.
En esta entrevista, el P.
-Cuéntanos tu
experiencia, tu primera impresión.
--No es fácil resumir en unas
líneas la experiencia vivida durante mi viaje. Todo contacto con otros mundos
es una gran riqueza personal y supone siempre algo muy gratificante. Es bueno
abrirnos a otras realidades y culturas y ver que hay otras concepciones de la
vida distintas a la nuestra, que hay otros valores con los que nos podemos
enriquecer y, sobre todo, que la Iglesia es universal y que pertenecemos a una
Congregación sin fronteras. Personalmente, este viaje ha sido uno de esos
momentos que marcan y dejan huella. Te impresionan muchas cosas: la entrega de
los misioneros, la ilusión con la que trabajan, la obra que han realizado...
Pero si algo me ha llamado la atención, ha sido la gente malgache: su sonrisa,
su mirada, su alegría en medio de
-¿Qué
finalidad tenía tu visita a Madagascar?
--Mi estancia en Madagascar no
ha tenido el carácter de visita canónica. Esta es la primera vez que un
Provincial español se hace presente en el Androy sin tener la visita un
carácter de oficio. Como todos sabemos, desde el 27 de septiembre del 2000, el
grupo de misioneros españoles dejó de pertenecer jurídicamente a la Provincia
de Madrid y se incorporó a la Provincia de Madagascar. Por tanto, mi visita,
como ya dije en su día, tenía la finalidad de fortalecer las relaciones
fraternas y afectivas. Sólo pretendía alentar a los misioneros en su trabajo,
compartir sus inquietudes y acercarme un poquito al mundo de
-¿Qué
relación hay actualmente entre los misioneros españoles de Madagascar y las
Provincias de España?
--Aunque jurídicamente
pertenecen ya a la Provincia de Madagascar, se sienten muy unidos a sus
Provincias de origen: ocho, a
-¿Desde
cuando hay misioneros españoles en Madagascar?
--Me vas
a permitir que haga un poco de historia sobre la presencia de la Congregación
de la Misión en Madagascar. Nos puede venir bien refrescar
-Dinos
algo de la región dónde trabajan los misioneros.
--La
misión encomendada a los españoles se encuentra en el Androy, diócesis de
Fort-Dauphin, en la zona sur de la isla, con unos

-Háblanos
de los trabajos que hacen los misioneros.
--Nuestros misioneros son unos
“todoterreno”. Evangelizan “de palabra y de obra”. De palabra: mediante la
catequesis, la predicación, la enseñanza, la formación de los catequistas... Lo
hacen en pueblos grandes, con unas hermosas iglesias levantadas por ellos
mismos; así como en la “brousse” (los campos), en recónditos poblados, con
capillitas de barro y paja. Y de obra: sosteniendo escuelas, colegios,
internados, dispensarios... Organizan proyectos para combatir el hambre y
ofrecen programas de promoción humana. Por dar unas cifras, tienen un total de
94 escuelas, con un número de 6.457 alumnos en total. En estas “cantinas
escolares”, todos los días se cocina un plato de arroz para que los niños
puedan hacer al menos una comida medianamente consistente. Han puesto interés
en la promoción de vocaciones y, en estos momentos, uno de los misioneros
españoles es el responsable del
seminario menor diocesano. Tengo que decir que los Hermanos coadjutores, que en
otro tiempo trabajaron en la misión, han dejado muy alto el listón en el gremio
de la construcción.
-¿Es
momento para seguir enviando nuevos misioneros a Madagascar?
--La Provincia malgache cuenta
actualmente con 91 miembros, 45 son nativos y el resto extranjeros; en el
Seminario de
-¿Y qué opinas de la participación de los laicos en la misión?
--Sé que este tema ya se lo han planteado más de una vez los
misioneros. Entiendo que el idioma es una barrera muy grande. Uno no puede ir
para un par de meses; ahora bien, por un tiempo más largo, varios años, y con
una especialización concreta, sí sería posible. Los misioneros, juntamente con
el Visitador de Madagascar y con la organización de Misevi, tendrán que
continuar reflexionando sobre la posibilidad de incluir laicos en la misión del
Androy. Todo esto, yo entiendo que requerirá ajustes y sacrificios, de una
parte y de otra, pero los beneficios para los pobres, para el laicado
vicenciano y para los mismos misioneros, tendrán más peso que las dificultades.
-¿Cuáles son, a tu juicio, los principales retos que tiene en este
momento la Misión?
--Hay que partir de algo fundamental: la evangelización
misionera implica siempre el encuentro de culturas. El evangelio tendrá que
impregnar la cultura promoviendo los valores ya presentes en ella y, a la vez,
cuestionando cuanto no es de Dios dentro de esa cultura. La inculturación del
Evangelio es un proceso largo y difícil. Exige estudio y reflexión. Requiere
diálogo, respeto y humildad. Ahora bien, hay otros retos más concretos. No es
fácil, tras 22 días de visita a la Misión, señalar los retos; no obstante,
después de escuchar a los misioneros, sí me atrevo a apuntar algunas
prioridades para el futuro. Toca ahora consolidar y afianzar el trabajo
realizado hasta hoy; tras una “etapa de “creación y expansión”, tiene que venir
una “etapa de consolidación y afianzamiento”. Tendrán que seguir intensificando
la formación del laicado a través de procesos serios de fe, sobre todo en los
centros urbanos. La selección y formación de buenos catequistas será
fundamental para mantener las pequeñas comunidades en los poblados. Otros de
los retos importantes será saber integrar a los misioneros nativos en las
comunidades y en los trabajos de los misioneros españoles; deben ir pensando en
el relevo. Tendrán que seguir dedicando medios y personal a la promoción
vocacional. Creo que ya ha llegado el momento de hacer una revisión de
ministerios y de pensar qué puestos pueden atender y qué centro o centros
deberían entregar al Sr. Obispo. Se impone para el futuro un nuevo estilo de comunidades, al menos, con
tres miembros en cada una de ellas. Será necesario ir asegurando estructuras y
recursos para que, en el futuro, las obras que atienda la Provincia malgache se
puedan autofinanciar.
-Pronto se van a celebrar los 40 años de la llegada de los
misioneros españoles a Madagascar. ¿Se piensa hacer algo con esta ocasión?
--Efectivamente,
para mayo del 2006 se cumplirán cuarenta años de trabajo de los españoles en la
misión del Androy. Ya se está pensando en hacer alguna publicación especial.
Será bueno recoger el trabajo de los misioneros y misioneras españoles, así
como dar a conocer su obra. Los misioneros que están o han pasado por la misión
han escrito, con sudor y lágrimas, una gran historia. Historia para ver, pero
también para contar. De esta manera, las generaciones venideras se encontrarán
con una gloriosa historia misionera para recordar. Y será bueno que, entre
ellos y nosotros, seamos imaginativos para dar a conocer la misión y
entusiasmar a otros con este ideal tan vicenciano. En cada una de nuestras
Comunidades, deberíamos pensar qué hacer, a lo largo del 2006, para ayudar y
dar a conocer la misión de Madagascar en su
aniversario de presencia española.
- ¿Qué mensaje quieres enviar a los misioneros del Androy?
-- Ante todo,
vaya por delante mi agradecimiento por el trato cercano y por la acogida tan
fraterna que recibí durante
(Tomado del Boletín Informativo de los PP.
Paúles
de la Provincia de Madrid, nº 275,
noviembre-diciembre 2005).